Análisis Unavowed

Pocas compañías pueden presumir ser guardianas de un determinado tipo de género lúdico, como puede sin rubor enorgullecerse Wadjet Eye Games. Esta empresa ha conseguido con sus sucesivos juegos, no sólo mantener activo y en alto el pabellón de las aventuras gráficas clásicas, sino además labrarse un estilo propio reconocible dentro de este terreno, e incluso ganarse el respeto y corazoncito de jugadores y críticos. Gran culpa de ello recae sobre los atareados hombros de Dave Gilbert, creador de la compañía y director de la saga Blackwell, amén de productor de auténticas joyas como Gemini Rue, Resonance, A Golden Wake, o Technobabylon, por nombrar algunas obras que ha auspiciado la propia Wadjet. Cuatro años después del último título lanzado con Gilbert en la dirección, por fin nos llega una de las aventuras gráficas más esperadas de este año, y como nos tiene acostumbrados, vamos a sumergirnos nuevamente en el mundo de lo sobrenatural. Es el momento de enfrentarnos a las demonios de la oscuridad, con Unavowed.

unavowed

(ˌʌnəˈvaʊd)
adjective
“not openly admitted or acknowledged”

Algo tiene el apellido ‘Gilbert’, que lo hace especialmente adecuado para contar historias, y más en concreto si éstas anidan ligadas al mundo de los videojuegos. Y siendo aún más específicos, en el siempre agradecido campo narrativo de las aventuras gráficas. Y si no que se lo pregunten a los fans de la extinta LucasArts… Ron sabe un par de cosas al respecto. Quizás exista algún logaritmo cósmico jugando a ser dios, o quizás simplemente sea producto de una musa caprichosa (frase nada caprichosa a su vez, y que algo tiene que ver con el argumento de Unavowed).

En esta ocasión además, Dave Gilbert ha sabido rodearse del talento de más creadores para su nuevo proyecto, lo cual repercute positivamente en el conjunto, y enseguida veréis por qué: Unavowed cuenta con una artista de la talla de Jennifer Hepler (Dragon Age) como co-diseñadora de la historia, y no es asunto baladí, ya que aunque parezca mentira -si conocéis los anteriores juegos de la compañía-, notaréis cierto aroma a RPG de Bioware, sobretodo a nivel de narrativa. Por otra parte, vuelven dos veteranos de la saga Blackwell: el grafista Ben Chandler y el músico Thomas Regin, y ambos han evolucionado en su respectiva parcela considerablemente, con ese aspecto retro pixelado aún más pulido y con una banda sonora que no se hace repetitiva y monótona como podía suceder en juegos anteriores.

En cuanto a lo que podemos esperarnos del juego, dentro de las aventuras de Wadjet a las que más recuerda, tanto en planteamiento como ambientación, es a la saga Blackwell del propio Gilbert. De hecho su argumento es continuista dentro del universo de misterios sobrenaturales, y con canalizadores de fantasmas (“bestowers”) sobre los que pivotaba la historia de The Blackwell Legacy y sus secuelas. Incluso veremos en el argumento alguno de estos duetos de persona y espíritu benigno que ayudan a cruzar al más allá a ectoplasmas confundidos, aunque en esta ocasión son sólo una parte más de la ecuación, ya que en Nueva York se está cociendo un affaire sobrenatural muy gordo, y no hay Cazafantasmas disponibles para llamar (ni La Masa, por desgracia). ¿A quién vas a llamar? A los Unavowed. ¿Cómo, que no figuran en la guía? Pues búscalos en Google, que en internet está todo…

Una novedad que aporta Unavowed es que tiene un punto de partida diferente del resto de juegos de Wadjet, ofreciendo tres escenarios posibles y poder elegir el sexo de nuestro/a protagonista. Esto va más allá de lo estético, y aporta diferentes soluciones y diálogos a los puzzles. El juego nos da a elegir entre la posibilidad de ser actor/actriz de teatro neoyorquirno/a, lo cual nos posibilita nuevas frases en las que nuestro avatar consigue información a base de echarle morro o mentir directamente. Tener un pasado como barman (o barwoman), lo cual nos ayuda a conseguir que la gente se sincere más fácilmente con nosotros gracias a los años que nos hemos pasado escuchando y aguantando a pesados tras la barra. O podemos haber sido policias de barrio, mucho más autoritarios y decididos en el liderazgo, antes del “incidente” que abre la trama.

Nada más iniciar el juego veremos que somos testigos de un exorcismo en la azotea de un edificio… Concretamente de “nuestro” exorcismo. Aquí es donde decidiremos nuestro escenario de juego, a modo de tutorial, y después nos tocará vivir con el post-trauma de la posesión infernal que hemos sufrido. Por desgracia, el demonio que habitaba en nosotros no sucumbe en el proceso, y lo único que logramos es expulsarlo. Pronto descubriremos que durante el año largo que ha invadido nuestro cuerpo ha estado muy ocupado tramando algo muy turbio en la ciudad que nunca duerme, y causando asesinatos y penurias allá donde pisaba. Al menos, gracias a la ayuda de un extraño hombre con gabardina y sombrero con un bastón gigante, y una extraña encapuchada con una cimitarra grande como un jamón curado, estamos a salvo. Aunque la experiencia nos ha dejado secuelas indeseadas, ya que somos capaces de rastrear a nuestro invitado no deseado, cosa que nos hace sufrir una jaqueca importante cada vez que eso sucede. Al parecer, la experiencia del contacto con lo sobrenatural nos permite visualizar el mundo de lo oculto, y eso es suficiente para nuestros misteriosos compañeros, que nos aceptan en su liga de la justicia mística que lucha contra la oscuridad que nos consumía, y en general contra las fuerzas del mal que reptan entre las sombras. Efectivamente, ellos (y algún miembro más que iremos conociendo, o incluso reclutando por el camino), son The Unavowed.

El juego es una aventura gráfica clásica “point & click”, y salvo algún momento puntual en el que podemos estancarnos unos minutos, es bastante sencillo y la mayoría de las veces avanzaremos simplemente hablando con los personajes más que usando objetos, aunque no debemos olvidar que podremos combinar objetos con nuestros compañeros de aventura, algo muy importante debido a las variables que se pueden dar.

Es en definitiva un juego que lo basa todo en el guión y en la relación con los personajes, siendo estos, los secundarios que forman nuestra troupe de aventureros, el verdadero corazón de la aventura. Y aquí es donde se puede entender algo mejor lo que decíamos que Unavowed puede recordar de forma nada casual a un RPG occidental, al estilo de los que ha hecho famosos Bioware (pero sin combates de rol, sólo “point & click”). El juego, más largo de lo habitual en esta compañía y que puede rondar las 10-12 horas, está compuesto en realidad por secciones en cada una de las cuales se narra una historia autoconclusiva, las cuales generalmente desembocan en una decisión moral de esas que nos pueden tener un rato meditando cuál es la opción razonable, o simplemente la que creemos que debe ser la adecuada, pues muchas veces no estará claro cuál será la opción “buena” o “mala”, si es que la hay, y las repercusiones que podría generar en el futuro.

Entre medias ahondaremos en el pasado de nuestros compañeros de fatiga, e inevitablemente les cogeremos aprecio si nos tomamos la molestia de conocerles, ya que todos tienen sus motivaciones y sus miserias personales. O simplemente son adorables, en alguno de los casos. Además, va bien conocerlos, ya que todos tienen habilidades especiales que podemos explotar, y antes de cada sección debemos elegir qué miembros llevaremos en el equipo, y quienes dejamos fuera en esa parte de la trama. Esto habla muy bien tanto del diseño de estas secciones, que se pueden resolver de varias maneras, como de la rejugabilidad del propio juego, ya que el poder elegir entre compañeros, unido a los diversos trasfondos del protagonista, varía muchas situaciones entre partida y partida.

Gilbert y Hepler han creado un entramado conformado por varios caminos que se pueden recorrer, creando una aventura que en esencia sigue un mismo hilo conductor, pero que abre la puerta a la rejugabilidad. De hecho la aventura invita muchísimo a probar otras vías y a llevar otros compañeros en cada situación, y puede que nos llevemos alguna sorpresa. Si unimos esto al hecho de tener que tomar decisiones que parecen importantes durante la trama, siempre tendremos la duda si hemos hecho bien matando o dejando libre a tal o cual personaje, si hemos llevado al compañero más adecuado para esa circunstancia, y si acaso tendrá algo de todo esto consecuencias más adelante… Sólo podemos saberlo acabando esta excelente aventura.

Todo el conjunto, como de costumbre, viene en un envoltorio que alegrará a los amantes de las aventuras retro, con este pixelado retro, pero a la vez muy cuidado, y que ha mejorado mucho con respecto a los anteriores juegos de Dave Gilbert. La banda sonora de Thomas Regin es bastante redonda en el acompañamiento de la aventura, destacando una vez más las piezas jazzísticas, y el doblaje de voz es muy profesional y correcto, como también es habitual en este estudio. Aunque el protagonista es del tipo “silencioso”, es decir, de la misma escuela que Link o Gordon Freeman. La sensación es extraña, porque no es habitual en los juegos de Wadjet, aunque por el mismo motivo que los mencionados héroes mudos, se busca la mayor implicación del jugador en el papel protagonista, por razones artísticas y de diseño. Una advertencia para aquellos que no vayan bien de inglés, ya que en este juego es importante una buena comprensión lectora: Olvidaos de doblaje y subtítulos en castellano, ya que los juegos de esta compañía sólo están disponibles oficialmente en el idioma de Shakespeare.

Unavowed es una propuesta fascinante, imprescindible para los amantes de las aventuras gráficas. Con una historia que engancha, más por sus carismáticos personajes que por su trama manida de grupo clandestino que lucha contra males ancestrales que nadie más puede ver aunque sí note (y de qué manera) sus actos. Además, tiene el acierto de intentar innovar un poco en el género (sin volverse locos en el proceso), introduciendo variantes que pueden alterar lo que podemos, o no, hacer en cada momento. Una vez que nos introduzcamos en la historia no podremos parar hasta averiguar para qué el demonio que nos poseyó ha estado usando un año nuestro cuerpo, y causando todo tipo de desaguisados en Nueva York. Y es que los buenos exorcistas, como los taxis en días especialmente lluviosos, nunca aparecen cuando más se les necesita.

Unavowed está ya a la venta en Steam y GOG, y si eres fan de esta compañía de videojuegos vale cada céntimo pagado.

Heko
Sígueme en

Heko

Se peleó de pequeño por hacer funcionar un ZX Spectrum, lo cuál no presagiaba nada bueno a largo plazo, aunque curiosamente él lo recuerda con cariño. Ya de mayor, sufrió un terrible accidente al retirar un USB de su puerto sin esperar a qué fuera seguro quitarlo. La catástrofe asoló medio continente, aunque la radiación le concedió el superpoder mutante de escribir sobre todo lo que a él le apasiona. Entre otras cosas, por supuesto, sobre “eso de los marcianitos”.
Heko
Sígueme en

Latest posts by Heko (see all)

Entradas relacionadas: