GOTY y FOTY 2019 de la redacción

ARASHI

  • GOTY: Resident Evil 2

Tengo una extraña sensación con este año que acaba, algo así como lo que pudo ser y no fue. Un sabor agridulce ante una gran cantidad de títulos que prometían pero que no han acabado de cumplir las expectativas. El año pasado tuvo cantidades industriales de joyas que nos enamoraron, pero 2019 simplemente no ha estado a la altura. A pesar de todo, a principios de año se lanzó un título que eclipsó al resto de propuestas a lo largo de los meses, ese fue Resident Evil 2. ¿Y cómo es posible que un «remake» se alce como el mejor de 2019? Pues porque es mucho más que eso. Estamos ante una reimaginación del original, y algo más allá: un manual de buenas prácticas del survival horror. El silencio incómodo de los pasillos de la comisaría de Raccoon City secan nuestra garganta, y aquellas pisadas insistentes y cercanas que más tarde nos acompañan ponen nuestros nervios de punta. Resident Evil 2 lo hace bien en todos sus apartados, y eso lo hace merecedor de mi GOTY 2019.

  • FOTY: –

Aunque he dicho que este año ha estado varios peldaños por debajo del anterior y he tenido pequeñas decepciones, no considero que ninguna haya tenido el peso suficiente para elegir un FOTY. Supongo que puedo decir que he elegido bien mis cartas.

 

MUSEBOY

  • GOTY: The Legend of Zelda Link’s Awakening

Cuando anunciaron el remake de mi Zelda 2D favorito fue toda una sorpresa. Comprobar que su jugabilidad no ha envejecido un ápice para seguir siendo a mi parecer el mejor Zelda 2D, fue también muy agradable. Pese a que en primera instancia no me hizo gracia el apartado artístico, al final resulta que es lo que mejor congenia con el juego original, y si en su día no lo pude votar como juego del año en ninguna parte, hoy puedo resarcirme, es mi GOTY sin lugar a dudas. Un juego atemporal, con una dificultad pocas veces vista en Zelda, unas sublimes misiones secundarias y unas mazmorras geniales.

  • FOTY: Astral Chain

No es que yo esperara este juego con ansiedad, pero sí esperaba algo a la altura de Nier Automata, algo único, algo disfrutable por su historia y por su jugabilidad, admitiéndole sus desaciertos como en el caso de Nier. Se que es Platinum pero no es el mismo director, pero todo apuntaba a que iba a ser una joya y resultó ser un juego repetitivo, con ideas muy buenas, pero también unos buenos recortes para dar variedad a la acción (prácticamente todas las peleas se situan en una dimensión rancia que parece un lugar de entrenamiento sin nada de carisma). Para mí ha sido todo un «fail», lo tenía todo para ser de lo mejor del año, y se que para algunos todavía lo es. No para mí.

 

OPLATAN

  • GOTY: Resident Evil 2

Mi GOTY de este año es sin ninguna duda Resident Evil 2, como fan de la saga llevaba bastantes años esperando que hicieran algo con RE2 y han cumplido con creces, han sabido mejorar lo que en su día no funcionaba y lo han adaptado muy bien a los tiempos que corren, la esencia de survival horror se ha mantenido con un muy buen equilibrio de munición y momentos de tensión en los que Mr X y Birkin tienen un papel sobresaliente en este último aspecto (sobretodo Mr X), sí que es cierto que esperaba que profundizaran mas en ciertos arcos de personajes y que mejorasen el aspecto narrativo del juego pero esto son minucias comparando con las mejoras a rasgos generales, un juego MUY recomendable tanto para los fans de la saga como para los que no lo son y que sienta una magnifica base para futuros remakes de la saga, que espero que no se detengan con el RE3.

  • FOTY: –

Y en cuanto a mi FOTY, pues este año he podido jugar a muy pocos juegos y no hay ninguno que me haya hecho replantearme el haberlo jugado, por lo que este año no tengo ninguno

 

FERRETJA

  • GOTY: Death Stranding

En esta era de remakes, reboots y remasters que nos está tocando atravesar, cada vez es menos común que se dé a los creadores la libertad necesaria para salirse del molde e ir un paso más allá en lo que a innovación se refiere. Por eso, me veo obligado a elegir el título protagonizado por Norman Reedus como el mejor juego de este año. Si hubiera que definirlo utilizando solamente dos palabras, lo tendría claro: Kojima desatado. La experiencia del japonés y sus ganas de crear algo no visto hasta ahora pueden apreciarse en cada paso que Sam Porter Bridges da por los paisajes de esos desolados Estados Unidos. No es perfecto, por supuesto, y tiene problemas que cualquiera puede identificar ya en las pocas horas de juego, pero no recuerdo la última vez que el simple hecho de caminar me había resultado tan gratificante y que escuchar las primeras notas de una canción me había puesto los pelos de punta.

  • FOTY: Blacksad

Le he estado siguiendo la pista a lo nuevo de Pendulo Studios desde que anunciaron que volvían a desarrollar una aventura gráfica. No conocía el cómic en el que iba a estar basada, pero el buen hacer que el equipo había demostrado durante muchos años con sus sagas anteriores me resultaba suficiente para no querer perderme este nuevo título. Por eso, lo sentí mucho al ver que el resultado final se había quedado lejos de cumplir con mis expectativas. Quiero confiar en que los fallos técnicos se solucionarán con el tiempo (aunque los problemas de esta aventura van más allá de eso), pero si de valorar el producto que ha llegado a las tiendas se trata, no puedo evitar nombrarlo como mi mayor decepción del año.

 

HEKO

  • GOTY: Resident Evil 2.

Este año ha sido uno de los más complicados a la hora de decidir el “mejor juego del año”. No es ninguna frase tópica, este año es tan bueno y variado lo que nos ha traído en materia de videojuegos, que podría variar en cualquier momento mi decisión según me golpeara la cabeza otro día que tuviera que escribir este texto. Como ya lo tenía medio decidido, y porque la resaca del día de Navidad me impide concentrarme más de diez segundos consecutivos, voy a mantener el que para mí ha sido el juego más interesante del año, a pesar que salió a principios del mismo, e insisto: Es increíble todo lo que ha ido apareciendo durante el transcurso del mismo.

Para mi gusto, el GOTY se lo lleva Resident Evil 2 Remake. Y me lo han puesto muy difícil “Sekiro”, “Death Stranding”, “The Outer Worlds”, “Control”, “Devil May Cry V”, “Disco Elysium”, o el mismísimo ‘Juego Sin Titular’ del Ganso más gangsta del lugar. Sin embargo, me parece más que loable la reformulación del clásico de Capcom, un ejemplo de lo que es el perfecto Remake: Crear de cero una historia que ya existía, respetando y siendo totalmente fiel al original, a la vez que ofreciendo algo completamente nuevo, y acorde con los tiempos que corren. Gráficamente es de infarto, y jugablemente es una delicia. No hace que os explique más, a estas alturas quién es fan de la saga ha disfrutado Resident Evil 2 Remake, y si no, tenéis un podcast entero de la Fortaleza dedicado a las desventuras de Leon y Claire, y sus encontronazos afectuosos con el bueno de Mr.X en la ciudad maldita de Raccoon City. Un juego imprescindible, no del año, de la generación. Sólo deseo que su continuación, el remake de Resident Evil 3: Nemesis, sea igual de buena… Porque como incluso sea mejor… Yo no sé a qué cotas de locura vamos a llegar. Pero estaremos ahí para averiguarlo.

  • FOTY: Left Alive

Por mucho que haya sido un gran año, siempre hay entre tantas luces alguna sombra. Y más que malos juegos, hay algunos que son particularmente decepcionantes. De los mayores borrones del año, a nivel personal me quedo con un juego que prometía mucho y sin embargo resultó ser una experiencia bastante frustrante. Hablo ni más ni menos que de Left Alive.

Left Alive, el «spin off» inspirado en el mundo de Front Mission, que combina sigilo y combates con mechas en un mundo futurista con diseños de Yoji Shinkawa. Pintaba maravillosamente, incluso se comentaba que podría ser el “nuevo Metal Gear”, por una jugabilidad similar, y un argumento a la altura. Sin duda tiene ideas interesantes… pero en conjunto es una gran desilusión. Y es una pena, porque tiene potencial para ser algo mucho más grande, pero no os puedo recomendar que os acerquéis a él. Es un juego con una jugabilidad torpe, muy injusto con el jugador, con unos enemigos con una inteligencia artificial errática (a veces los enemigos tienen una vista de lince y te detectan a 4 kilómetros de distancia, a veces están al lado y ni te huelen… Para ser un juego de sigilo es bastante confuso). Y al final avanzas en las areas a base de ensayo y error, de una manera que no sientes que el progreso sea satisfactorio. Solo salvaría los combates con mechas, que sí son -algo- divertidos, pero no deja de ser un “quiero-y-no-puedo” de Metal Gear; duro, tosco, difícil, con unos controles muy mejorables, y encima con muchos fallos y bugs que no hacen si no lastrar aún más la experiencia. Acabarlo es un ejercicio de masoquismo, pero si podemos con todo esto veremos que la historia no está tan mal, e incluso puede que haya valido la pena. Pero si no, y más en este gran 2019 de videojuegos, hay mejores opciones para jugar ahí fuera.

 

MUSEKAJI

  • GOTY: Gears of War 5

Apartado técnico soberbio, un modo historia mucho más dinámico que el 4 atreviéndose incluso a flirtear con el género sandbox de una manera bastante solvente, un multi que aunque no haya cambiado demasiado es un vicio y bastante estable y el modo horda mejorado que por si sólo se merece un juego aparte.

  • FOTY: CRACKDOWN 3

Un juego del que esperaba muchísimo por los buenísimos momentos que me dio su primera parte, del que vendían que el poder de la nube iba a revolucionar las destrucciones en un sandbox y que la potencia de la Xbox One X lo iba a llevar a otro nivel. Resultó un juego a la práctica idéntico al primero, con un apartado gráfico bastante «meh» y con un multijugador bastante soso que parece una batalla de pulgas con tanto salto. Ni su inclusión en el Game Pass hace que la gente lo juegue.


Pues tenemos un poco de todo, pero podemos ver como Resident Evil 2 repite GOTY en tres ocasiones. También tenemos FOTY que quizá sorprendan a algunos lectores pero al final la sensación del redactor es la que es. El año 2019 se acaba, pero con la alegría de que 2020 nos traerá muchos esperados y la nueva generación de consolas. Estaremos expectantes. ¡Feliz año!

Arashi
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Arashi

Aparte de patear traseros de piratas como gobernadora en Mêlée, soy una fanática de los videojuegos desde que de pequeña me regalaron la Atari 2600. Adoro las aventuras gráficas y los RPG, pero no le hago ascos al resto. Otra de mis pasiones es todo lo relacionado con Japón.

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