Last Day of June: el duelo tras la pérdida

El videojuego se halla experimentando un largo proceso de maduración mientras se va deshaciendo de las barreras que lo alejan de ahondar en temas incómodos o dolorosos. La oferta actual es amplia y se adapta a todos los públicos, incluyendo nuevas corrientes como la de títulos con carácter social, aventuras diseñadas con el objetivo de lanzarnos contra los problemas de nuestro día a día.

La muerte es sin duda uno de los temas más difíciles de abordar sin sucumbir ante la frivolidad o indiferencia. Sin embargo, ahí fuera encontramos diferentes propuestas que han demostrado que la pérdida puede encajar en la narrativa de forma acertada y realista. Ya lo vimos en Life is Strange o That Dragon, Cancer, experiencias que envuelven a la muerte en una metáfora fantástica directa a impactar en el jugador.

De todos es sabido que desde una temprana edad el dolor pasa a formar parte de la vida de cualquier persona, pero nunca estamos preparados para afrontar el que ocasiona perder a un ser querido. La aceptación de que esa persona no volverá posiblemente sea una de las pruebas más duras donde nos arrastra nuestra existencia. Recuerdo perfectamente cómo mi cabeza viajaba en sueños hasta los meses previos al incidente para tratar de evitarlo. En otras ocasiones el propio sueño mostraba un presente con aquella persona aún en mi vida, como si su muerte hubiera sido fruto de una pesadilla. Sueños recurrentes que con el tiempo se fueron apaciguando, aunque de vez en cuando emergen de nuevo para recordar el gran hueco que dejó esa persona.
Last Day of June es una aventura desarrollada por Ovosonico que profundiza en la pérdida de un ser querido y el posterior duelo que arrastra al protagonista a un estado de irrealidad. Un bonito picnic de verano entre June y Carl acaba en un accidente que sesga la vida de la chica. Pero… ¿y si pudiéramos evitarlo de alguna forma? Varios individuos del pueblo se vieron implicados en el fatídico suceso. En nuestra mano está revertir los hechos para traer de vuelta a June a este mundo.

La casa se siente tan vacía como el corazón de Carl. Allí solo yacen recuerdos de años de amor y planes de futuro ahora frustrados. La angustia ahoga a Carl mientras recorre en silla de ruedas las estancias de la casa. Un día, de repente, una extraña luz lo arrastra hasta el taller de pintura de June. Su aura aún está muy presente en aquel lugar, y hasta parece desprender destellos de su figura creando nuevas obras. Los lienzos emanan una intensa luz, concretamente son cuatro retratos de otros habitantes del pueblo que abren un extraño portal al pasado.
Last day of June es un aventura con pequeños puzles repartidos por los cuatro episodios que abarca la historia. Los retratos representan un fragmento de la jornada de los vecinos en el día señalado, por lo tanto, dispondremos de cuatro personajes jugables que tendrán que revocar sus acciones para cambiar el futuro. Todos tienen mecánicas únicas que servirán para abrir accesos, dejar objetos a la vista y cambiar el curso de algunos acontecimientos. Por ejemplo, aquel día el niño se levantó de la siesta con ganas de jugar. Solo él puede interaccionar con su pelota, el perro del cazador y la cometa. Ademas, es el único que puede mover las macetas que tapan ciertos accesos. La misión del jugador es impedir que se vea implicado en el accidente ofreciéndole un nuevo entretenimiento. Asimismo, es importante abrir las puertas tras los pequeños huecos de cara al siguiente personaje.

Todas las historias tendrán que estar perfectamente hiladas para evitar el accidente, así que en determinados momentos será necesario rebobinar un episodio para cambiar las acciones. Entre episodios disfrutaremos de pequeños interludios con el personaje principal rememorando los recuerdos con su amada por el pueblo, y también supondrán una pequeña introducción a un nuevo retrato.
El apartado artístico de Last day of June es una fantasía de acuarelas y lineas irregulares. Especialmente destaca la falta de ojos en los personajes, pero no por ello su expresividad o gestos carece de emociones. También se ha eliminado todo rastro de lenguaje, es decir, los personajes emiten sonidos pero no hay texto que los acompañe. Sin embargo, la ausencia de estos dos elementos no resta intensidad emocional a las situaciones que se nos plantean. El director del juego, Massimo Guarini, se inspiró en el videoclip «Drive Home» del músico británico Steven Wilson para captar el apartado visual y narrativo. El mismo músico se hizo cargo de la banda sonora del juego, la cual desprende un aura de melancolía en cada historia.

Last Day of June quizá no tenga un gran impacto en jugadores que no han vivido la muerte de cerca, pero para aquellos que han estado perdidos y angustiados por el vacío que deja una persona cercana, encontrarán reminiscencias del proceso posterior y un mensaje de esperanza.

El dolor por la muerte de un ser querido no se cura ni se olvida, sino que se aprende a vivir con él.

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Arashi

Aparte de patear traseros de piratas como gobernadora en Mêlée, soy una fanática de los videojuegos desde que de pequeña me regalaron la Atari 2600. Adoro las aventuras gráficas y los RPG, pero no le hago ascos al resto. Otra de mis pasiones es todo lo relacionado con Japón.
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