Análisis The Walking Dead: The Final Season

¿Os acordáis de la primera temporada de The Walking Dead? Por aquel entonces Telltale no era especialmente popular. Los aventureros la conocíamos por haber lanzado -con mayor o menor acierto- Sam&Max: Save the Word o Tales of Monkey Island. Sin embargo, el juego que nos llegó al corazoncito (y casi nos lo destroza) fue The Walking Dead. Después de largos años sobreviviendo con Clementine, The Final Season cierra la serie.

Clementine nos tenía muy abandonados desde la decepcionante tercera temporada de The Walking Dead donde fue relegada a un segundo plano. Un drama familiar insulso de guion desestructurado, copó todo el protagonismo. Las criticas no fueron pocas y, además, coincidieron con una mala época para el estudio. The Walking Dead: A New Frontier fue una temporada olvidable. No obstante, los problemas de Telltale no hacían más que agravarse, y esta última temporada ha sido salpicada por la bancarrota del estudio y el impago de los trabajadores, los mismos que hicieron jornadas infernales para sacar a flote los lanzamientos. Los dos últimos episodios de este final de temporada corrieron peligro, pero en última instancia Skybound se hizo cargo de la serie.

Han pasado muchos años desde que una jovencísima Clementine conociera a Lee en su casa mientras esperaba la vuelta de sus padres. Su accidental encuentro se transformó en una estrecha amistad que vimos a lo largo de los episodios, como también fuimos testigos de la pérdida de la inocencia de Clem al golpearse de bruces contra el mundo cruel de ahí fuera. Son muchas las emociones que nos sacudieron, y muchas las lágrimas que derramamos en el transcurso de la serie, pero nos mantuvimos firmes al lado de Clementine mientras creía a marchas forzadas en un entorno hostil hasta alcanzar la adolescencia en esta última temporada.

Sniff

Como vimos en la anterior entrega, Clem tuvo que hacerse cargo del pequeño A.J. Pero ya han pasado dos años desde los incidentes de A New Frontier y ambos se han vuelto inseparables. El crío se ha convertido en un pequeño hombrecito que ha aprendido técnicas de supervivencia gracias a nuestra heroína y es sorprendentemente capaz. Clem ejerce sobre él un papel dual: madre y hermana mayor. Por lo que en su mano está la educación de A.J. Es así como sus acciones repercutirán en la evolución de su pequeño compañero. Dicho en otras palabras: a través de nuestras decisiones se irá modelando la personalidad de A.J, quien recordará toda acción y normas que le inculquemos.

En este primer episodio, se nos presentan escenarios delicados donde tendremos que dar rápidamente una orden a A.J y, como podréis imaginar, ninguna de las opciones tiene buena pinta de primeras. De hecho, a veces la más inofensiva puede arrastrarnos por un camino poco amable. Por si esto fuera poco, el niño no olvidará las respuesta que le demos, al igual que los personajes que nos rodean, lo que puede llevarnos hacia una pérdida de vidas humanas.

Tengo que reconocer que antes de empezar esta temporada, tenía las expectativas realmente bajas, y no es para menos como os indicaba unas líneas más arriba, pero el primer capítulo me ha sorprendido gratamente. Ya conocíamos de antemano que Clem iba a formar pareja con A.J tras echar un vistazo al material promocional, pero lo que no me esperaba es que encajaran tan bien. También me ha gustado que el personaje de A.J se distancie del papel tan manido de indefensión e histerismo de la edad y en su lugar muestre un turbio carácter propio de un crío que ha nacido en un mundo monstruoso. En nuestras manos está formar el adulto del mañana.

Tras jugar a los cuatro episodos, podríamos decir que a nivel de trama no sorprende demasiado. Se repite el mismo patrón de siempre: llegada a un nuevo asentamiento donde individuos que parecen majos nos acogen con los brazos abiertos, pero pasado un tiempo no son tan simpáticos y surgen los problemas. Una de las razones por las que dejé de ver la serie de televisión fue esta. El juego peca de lo mismo: nueva temporada, nuevo viaje hasta hallar un lugar donde quedarse temporalmente y vuelta a comenzar. ¿Y el comienzo de la infección? ¿Y la cura? Han desperdiciado una buena oportunidad para explorar nuevos caminos.

Sea como fuere, pese a ser una historia cargada de clichés ya vistos anteriormente, la pareja Clem y A.J ha sido el motor de esta temporada con una relación carismática que nos han ofrecido momentos bonitos y de reflexión para el jugador. Los enfrentamientos contra bandos enemigos que ponían en jaque nuestra frágil estabilidad llevaron al límite nuestra relación con el pequeño superviviente, haciendo aflorar una sed de odio y venganza que el jugador tenía que aplacar -o alimentar- a través de Clem. Además, era necesario lidiar con los miembros del campamento que veían en A.J una amenaza latente. En definitiva, una montaña rusa de sentimientos a lo largo de los cuatro episodios y unos minutos finales de auténtico desasosiego que nos dejaron un doloroso nudo en la garganta.

Los gráficos estilo cartoon han mejorado mucho, haciendo que el conjunto luzca hermoso

El final quizá no ha sido el favorito o el esperado para la comunidad, y se puede considerar en cierta manera abierto para posibles continuaciones, pero, personalmente, sin ser de mis favoritos, me ha dejado satisfecha. Resulta muy difícil dar por acabada la historia de un personaje tan querido como Clementine, una niña miedosa que se endureció entre sangre y muerte, y supo sobreponerse tras presenciar el momento más duro de su vida, el cual, sin duda alguna, pasará a la historia como el final más conmovedor. «Nunca vayas sola» le decía siempre el bueno de Lee, y fue así como nuestra Clem fue encontrando nuevos amigos en quienes confiar, pero el mundo es despiadado y los momentos felices son efímeros. Alcanzamos con Clem la edad adulta y con ella llegó la responsabilidad de criar a un joven amigo y hacerse cargo de la seguridad del grupo. Sin embargo, también hubo tiempo para momentos tan dulces como el del primer amor… Gracias Clem, por dejarnos formar parte de tu vida y verte crecer todos estos años hasta convertirte en una chica valiente y decidida. No sabes cuánto te vamos a echar de menos.

The Walking Dead puso de moda las aventuras episódicas con decisiones de gran calado y, gracias a ella, se lanzaron otras obras maravillosas como Life is Strange. El fin de Telltale y de The Walking Dead cierra un ciclo en el videojuego, y desconozco si veremos en un futuro obras con tanta carga dramática y decisiones polémicas como las que rodeaban a The Walking Dead, pero, a pesar de los altibajos de sus diferentes temporadas, Telltale supo labrar su propio subgénero dentro de la aventura, y the Walking Dead es y será su gran obra maestra.

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Arashi

Aparte de patear traseros de piratas como gobernadora en Mêlée, soy una fanática de los videojuegos desde que de pequeña me regalaron la Atari 2600. Adoro las aventuras gráficas y los RPG, pero no le hago ascos al resto. Otra de mis pasiones es todo lo relacionado con Japón.
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