GOTY y FOTY de los redactores

Después del repaso de los mejores juegos de 2018 por categorías en el podcast, llega la entrada con el mejor juego y el peor de cada redactor. Vamos allá.

Ferretja

GOTY: Mi GOTY de este año es, sin duda, y no por falta de candidatos, la aventura de Arthur Morgan y la banda de Dutch van der Linde. Después de un desarrollo largo y complicado, teñido por las acusaciones de crunch, Red Dead Redemption 2 ha llegado a PS4, Xbox One revolucionando el concepto de mundo abierto. La obsesión por el detalle que han demostrado los chicos de Rockstar ha resultado en un universo vivo, repleto de cosas que hacer y con una rutina propia que hace que no puedas dejar de sorprendente al descubrir cómo cada personaje, por insignificante que parezca, tiene toda una historia detrás. Esto, acompañado de un apartado gráfico de infarto, una banda sonora para reproducir en bucle y unos personajes profundos como pocas veces hemos visto, conforman un título casi redondo y, desde luego, merecedor del premio a Juego del Año.

FOTY: Desde algún tiempo antes de su lanzamiento, estuve siguiendo de cerca el desarrollo de The Quiet Man. La premisa inicial me pareció muy interesante: una mezcla de juego y serie de acción real, como ya se había hecho en Quantum Break, con un protagonista sordo, cuya peculiaridad te invitaba a rejugar el título para descubrir, en una segunda vuelta, todo lo que esta discapacidad no nos había permitido averiguar. Una serie de catastróficas desdichas propiciaron que todas y cada una de las decisiones de diseño fueran sorprendentemente erróneas, dando lugar a un despropósito que no solo no ha conseguido cumplir las expectativas, sino que ha logrado el dudoso honor de entrar directo al podio de los peores juegos del catálogo de PS4 y PC.

Oplatan

GOTY: Este año no he podido dedicarle todo el tiempo que quisiera a jugar y por desgracia me he dejado bastantes títulos interesantes sin jugar, por lo que el GOTY de este año se lo lleva Super Smash Bros Ultimate a pesar de no ser el mejor título al que he jugado este año, y el motivo es que ha coincidido que en mi cuadrilla casi todos nos lo hemos pillado y estamos dándole como locos al multi, algo que no hacía desde que salió el Smash en Gamecube hace la tira de años y ya se sabe que la nostalgia vende, y mucho.

Otro de los motivos por el cual me decanto por el Smash es el hecho de que trae TODOS los personajes y los mapas de juegos anteriores que por una cosa u otra no pude jugar, es genial poder elegir entre tanto personaje y poder jugar a tantos modos de juego en una consola portatil ya que me ameniza los viajes y las esperas un montón, y tiene bastante mérito que me haya enganchado tanto ya que no soy nada fan de los juegos de peleas, por esto y por los buenos ratos que he pasado y pasaré jugandolo se merece una mención especial este año

FOTY: En cuanto al FOTY, pues por desgracia he jugado muy pocos títulos de este año y los que he jugado han sido muy buenos, los que me han decepcionado han sido de otros años y haciendo memoria el que “menos me ha gustado” ha sido el God of War, juego muy bueno que no se merece para nada estar en esta categoría, por lo que no tengo ningún juego que se merezca este puesto este año, el esperar un tiempo tras la salida de los juegos me ha ayudado a esquivar muchas decepciones.

Heko

GOTY: En este año cargado hasta los topes de videojuegos de gran calidad en todos los géneros, se ha hecho especialmente difícil elegir el que ha de considerarse “lo mejor del año”. Al final, haciendo balance de todo el ejercicio presente, he decidido quedarme con el que considero ha sido el que me ha parecido que contaba la historia más redonda de principio a fin, teniendo en cuenta que en cualquier otro momento podría haber cambiado de opinión (es lo que tiene el ser un espécimen inconsistente). Ha sido el año de grandes éxitos anunciados, como el divertido Marvel’s Spider-Man, o el esperadísimo retorno de la franquicia Red Dead. El de la irrupción de grandes ‘Indies’, como Celeste o Return of The Obra Dinn. El de la constatación que los maestros de la aventura gráfica siguen al pie del cañón, con ese maravilloso Unavowed de Wadjet Eye Games…

Pero como digo, el juego que me ha dejado mejor poso al acabarlo este 2018, y que considero GOTY, de manera totalmente subjetiva evidentemente, es ni más ni menos que el rompedor God of War. Por atreverse a romper con las dinámicas de los anteriores juegos de la saga, y apostar (y ganar) en un cambio tanto de mitología como de narrativa. Por este recurso tan arriesgado de la cámara en plano secuencia perpetuo, que seguramente habrá llevado por la calle de la amargura a los propios desarrolladores mil veces durante su desarrollo, y que sin embargo permite que vivamos de cerca, como un personaje más, la nueva odisea de Kratos y su hijo. Y por esa evolución de los personajes; la relación con su hijo está tan bien llevada, y evoluciona de manera tan bien resuelta, que no puedo nada más que rendirme a los pies de esta obra de arte que han dado a luz en las oficinas de Sony Santa Mónica. Además el juego es un portento gráfico y sonoro. Por todo esto, y mucho más, se convierte para mí no sólo en GOTY, si no en un título imprescindible de esta generación.

FOTY: No quiero alargarme demasiado, entre otras cosas porque me conozco bacalao, y porque a riesgo de repetirme, el año ha sido excelente en calidad y cantidad. Pero como en las buenas cosechas de vino, algún borrón tiene que haber, y por buena que sea una añada, siempre hay algún barril pocho. A mitad de año, y como mención honorífica, sufrimos (no hay otra palabra para definir el jugarlo), un juego tan unineuronal como Super Seducer. Un juego donde un Lorenzo Lamas del siglo XXI nos enseña a ligar con vídeos prácticos en los que decidimos qué hay que decir en cada momento.Vamos, un simulador de citas pero aún más ridículo de lo habitual, y que pone a prueba nuestro aparato medidor de vergüenza ajena -marca Acme-. Aún con todo, hay un juego peor, que aún lleva más allá nuestra paciencia, y los límites de nuestro aparato de la vergüenza recién inventado y homologado (y ya patentado), y ese es, ni más ni menos, The Quiet Man.

Un juego, por no llamarlo de otra manera más soez, en el cual encarnamos a un luchador sordo, y diría que es una experiencia audiovisual… aunque lo vamos a dejar en sólo visual, ya que no oiremos nada durante todo el juego. En sí, ese no es el problema, ya que es hasta interesante el jugo que se le podría sacar a ello. Por ejemplo, tenéis un juego llamado A Blind Legend en Steam que nos pone en la piel de un espadachín ciego y no vemos nada durante toda la aventura, y dentro de la curiosidad que entraña… ¡está bien!. The Quiet Man tiene problemas más graves, parece un juego al que aún le faltan meses de desarrollo, con una cantidad increíble de taras y bugs. La historia puede ser interesante, pero nos costará entender nada, ya que ni siquiera tendremos unos subtítulos cuando veamos mover los labios a los personajes. Y si están de espaldas, olvídate…

Pero por suerte el juego tiene la fórmula perfecta para explicarnos la historia. ¿Perfecta? Bueno, no sé si es la ideal, pero es un recurso con el que nos bombardearán mil y una veces: Los flashbacks. Cualquier cosa nos va a llevar a un flashback. Y seamos sinceros, es un recurso muy vago que puedes admitir algunas veces durante una trama, pero no continuamente. En resumen: Mucho bombo le dio Square Enix en anteriores E3 a este juego, que ha resultado ser un fiasco, y que lo único que se le puede perdonar es el intento de hacer algo diferente. De hecho, el concepto es lo único que lo hace interesante, sin embargo este juego necesita más tiempo de desarrollo, y a lo mejor incluso darle un par de vueltas más desde la misma idea original en la propia concepción. Y sin embargo, que quede claro, no es un absoluto desastre injugable… Pero no he visto mejor definición nunca de “FOTY” (Fail Of The Year).

Museboy

GOTY: Jamás habría pensado que Red Dead Redemption, ese juego del oeste que cada vez parece tener menos cabida en el videojuego moderno, tendría una continuación. Menos todavía una precuela. No es un juego casual, no es un juego para todo el mundo, y aún así Red Dead Redemption 2 levanta unanimidad por su calidad y realismo. Si jugaste al primero y quieres saber más de John Marston y la banda de maleantes a la que era afín, debes jugarlo. Si no lo jugaste, no te preocupes, esta vez el protagonista es Arthur Morgan y no te dejará indiferente, como compañero con una cabeza más amueblada del bueno de John. Eso sí, luego correrás a continuar la historia en el original.

FOTY: Este año 2018 ha sido un año enorme en calidad y cantidad de juegos, y he tenido la suerte de poder elegir bien cada compra y juego a jugar, por lo que no tengo ninguna decepción sonada que compartir con vosotros. Un año muy positivo.

Arashi

GOTY: Desde finales de 2017, iba yo tan feliz diciendo que el GOTY 2018 iba a ir para RDR2. Sin embargo, antes de la vuelta de los vaqueros se puso en mi camino Assassin’s Creed Odyssey, una compra compulsiva resultado del hype tras ver los impresionantes tráilers. ¿Y que os puede decir? estoy francamente sorprendida con el trabajo de Ubisoft con Assassin’s Creed Odyssey, tanto en al parte narrativa como en su apabullante mundo abierto y ambientación exquisita. Me he divertido tanto viajando con Kassandra a través de los mitos de la Grecia clásica que sin duda es mi juego del año. Lo único que lamento es no saber griego… ¡malaka!

FOTY: Mi buen olfato ha evitado que me cruzara con juegos poco interesantes o decepcionante, así que aunque me gusta despedazar juegos de vez en cuando en esta ocasión no tengo ninguno. ¡Es que menudo año de titulazos!

***

Hasta aquí nuestra ronda de los mejores juegos de 2018, y alguna que otra decepción. Ahora os toca a vosotros, dejadnos los vuestros.

Arashi
Sígueme en

Arashi

Aparte de patear traseros de piratas como gobernadora en Mêlée, soy una fanática de los videojuegos desde que de pequeña me regalaron la Atari 2600. Adoro las aventuras gráficas y los RPG, pero no le hago ascos al resto. Otra de mis pasiones es todo lo relacionado con Japón.
Arashi
Sígueme en

Arashi

Aparte de patear traseros de piratas como gobernadora en Mêlée, soy una fanática de los videojuegos desde que de pequeña me regalaron la Atari 2600. Adoro las aventuras gráficas y los RPG, pero no le hago ascos al resto. Otra de mis pasiones es todo lo relacionado con Japón.

También te podría gustar...