Análisis The Outer Worlds

The Outers Worlds es la nueva obra de Obsidian, un veterano equipo que aglutina profesionales de diferentes estudios clásicos. Tim Cain y Leonard Boyarsky son los directores del título, pero en sus tiempos mozos tuvieron un papel destacado en Fallout 1 y 2 de Black Isle/Interplay. Antes de que la pareja fichara por Obsidian, el estudio lanzaría con Bethesda Fallout New Vegas (2010), el cual fue dirigido por Josh Sawyer, quien trabajó en el cancelado Van Buren (nombre de proyecto de Fallout 3) junto a Interplay, entre otros míticos RPGs que no necesitan presentación. Una vez en Obsidian, juntos aunaron su experiencia para crear títulos de la talla de Pillars of Eternity I y II. El currículum de los miembros del estudio da vértigo, así que un juego de este calibre en manos expertas era garantía de éxito.

La saga Fallout continúa a día de hoy explorando nuevos horizontes, pero en los últimos años el público ha empezado a añorar el buen trabajo de aquellos primeros Fallout. Ante el reclamo de la comunidad, Obsidian trazó un plan: desarrollar un juego que recuperara el espíritu de los primeros Fallout de Interplay, pero con la jugabilidad de Fallout: New Vegas. El resultado se llama The Outer Worlds, y ya os avanzo que es fantástico.

The Outer Worlds cuenta la historia de La Esperanza, una nave colonial que se perdió en el Éter hace 70 años cuando viajaba desde la Tierra al sistema Alción, un remoto punto en la galaxia donde se sitúa nuestra aventura. El paso del tiempo ha hecho que todo lo referente a la expedición sea una vieja leyenda. Casi nadie recuerda lo sucedido y hablar sobre ello levanta ampollas, por esa razón pocos individuos se atreven a indagar en el misterio de su desaparición. Sin embargo, tú eres la prueba de que el mito es real. Tu misión ahora es despertar al resto de la tripulación, pero las élites que gobiernan la colonia no lo pondrá nada fácil.

El juego es una ruptura con los mundos posapocalípticos y medievales utilizados anteriormente por el estudio para embarcarnos en un viaje espacial a una colonia en el siglo XXII. En lo jugable observaremos que tiene ese regustillo clásico compuesto de mecánicas conocidas y elementos narrativos que tanto gustan a los seguidores de estos juegos. Para empezar, disponemos de un gran número de misiones que nos ofrecen múltiples cierres, donde se diluye la línea del bien y el mal con una amplia escala de grises que transmiten una sensación de libertad en el jugador. De la misma forma sucede en algunas secundarias, y sobra decir que suelen resultar tan interesantes que a veces cuesta discernir entre las dos.

Un juego narrativo de estas características no es nada sin las conversación con los habitantes del mundo, aquellos personajes que hacen fluir la historia. Para ello, The Outer World recupera el clásico árbol de diálogo que consta de frases íntegras de diferente tono, y son útiles para recabar información y definir el carácter de nuestro superviviente. Podemos ser majos, bordes, correctos o una mezcla de todo. Aunque si nos comportamos como un completo cretino provocaremos situaciones límite (se inicia una batalla) o disparatadas. Sobre esto último recuerdo como a un pobre vendedor de Ganga Especial le presioné tanto por su estúpido gorro que al final acabó deprimido. Mas tardé leí un mensaje en la terminal que exponía su situación y me disculpé. Hasta los más simples NPCS pueden regalarlos un buen rato. Las numerosas charlas repletas de humor negro van desmenuzando un régimen totalitario que reprime a sus ciudadanos y aparta del sistema a aquellos que son críticos. Y esto va muy en la línea de los temas sociopolíticos en clave de humor que siempre ha caracterizado a Fallout.

No obstante, lo que marca la diferencia en la aventura son nuestros acompañantes. Y es que durante nuestro  viaje nos tropezaremos con individuos que desearán unirse a nuestra tripulación. Has leído bien, he dicho tripulación, ya que tendremos la maravillosa nave espacial «Falible» para trasladarnos a nuestra destinación, o pasar un rato ameno de charla con ellos. Hasta dos compañeros podrán seguirnos en las misiones, lo que será una gran ayuda en los combates. A diferencia de la saga Fallout, The Outer Worlds establece punto de inflexión en lo que a implicación del equipo en la narrativa se refiere. Nuestros compañeros tienen autonomía en los diálogos y cuando crean conveniente intervendrán en la conversación. Es así que si alguno conoce a un NPC o éste indica algo que le resulta curioso, interrumpirá para hacer un apunte. Sucede igual al revés, es decir, los npcs pueden dirigirse directamente a nuestros compañeros. Quizá dicho aquí suene trivial, pero en el juego ofrece un dinamismo increíble. No dejarán de parlotear en nuestros viajes, y quizá alguna de nuestras decisiones le disguste, así que no dudes en que te recriminarán lo que vean necesario.

No hay romances, pero siempre puedes intentarlo

La nave es el lugar de reunión del equipo. Allí podremos cambiar de equipo y charlar con ellos al abarcar la misión para desbloquear nuevas opciones de diálogo. Personajes como Parvati o Vicario Max tienen carisma y encanto, y disfrutaremos mucho de sus misiones personales. ¡Pero es que encima la nave habla! Ada, nuestra divertida IA nos pondrá al día de cualquier noticia de nuestra misión o discusiones de la tripulación con un sarcasmo que nos sacará más de una carcajada. La estrechar relación con los personajes del título, más la temática espacial, nos traerá lejanos recuerdos de Mass Effect. Solo que aquí no han contado con romances.

La ambientación de The Outer Worlds es claramente futurista pero aún se aprecia un ligero toque del pasado en muchos de sus elementos. El título no tiene un mundo abierto (los creadores lo recalcaron muy claramente), sino que se nos presenta un mapa de la colonia dividido en áreas. Mediante la consola de nuestra nave podremos viajar a planetas donde dispondremos de diferentes puntos de interés y fauna y flora autóctona, así como localizaciones concretas como asteroides o estaciones espaciales donde la exploración se reduce a ese espacio. El equilibrio entre áreas y localizaciones específicas me parece en su justa dosis para que el jugador explore pero sin agotarse.

Si habéis jugado a Fallout observaréis mucho parecido en el diseño de lugares y niveles. Los mapas cuentan con el número de localizaciones perfecta para disfrutar de la orografía del terreno e interesarnos por ciertas cosas que vislumbran nuestros ojos. Las habilidades de cerrajería, informática y otras de sobras conocidas nos irán de perlas para salvar ciertos obstáculos en las oscuras instalaciones secretas.

Las localizaciones tienen detalle y vida, no dejes nada sin explorar

Los gráficos para ser una propuesta de ajustado presupuesto me han sorprendido sobremanera. Los entornos se ven más que correctos y los modelados de los personajes y sus animaciones superan a otras propuestas de mayor presupuesto. Luce de maravilla.

Solo voy a dedicar unas líneas al sistema de combate, porque no ofrece mucho más de lo que ya hemos visto en juegos similares. Puedes elegir entre tiempo real o la «dilatación táctica», es decir, un VATS. Lo más interesante en este apartado es la gran variedad de armas (pistolas, rifles, de melé… de plasma, eléctricas, de daño…) que hay para elegir que hacen que el combate sea mucho más divertido. Además, podemos dar las típicas ordenes a nuestros compis, destacando la de su ataque especial, el cual viene acompañado de una bonita animación. Con todo esto machacaremos a enemigos del mapa, jefes humanos o simples inocentes si así lo deseamos.

La colonia tiene una fauna la mar de simpática

The Outer Worlds es lo que todo fan de Fallout lleva deseando desde hace tiempo: un RPG narrativo que recupera el rico árbol de diálogos que tenía en sus orígenes la vieja saga y que favorece a la plenitud de las misiones. Asimismo, los personajes dejan de ser perritos falderos y brillan gracias a sus intervenciones independientes en la conversación. En cuanto al nuevo universo, su división en áreas funciona de maravilla y ofrece diferentes mundos rellenos de magia sin cansar al jugador en largas caminatas. Personalmente, creo que este juego ha suplido las carencias de Fallout y Mass Effect, dos grandes sagas de RPGs narrativos que han ido a menos a lo largo de los años. Así que si deseas un juego que recoja lo mejor del pasado y presente del género, The Outer Worlds tiene que estar en tu colección.

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Arashi

Aparte de patear traseros de piratas como gobernadora en Mêlée, soy una fanática de los videojuegos desde que de pequeña me regalaron la Atari 2600. Adoro las aventuras gráficas y los RPG, pero no le hago ascos al resto. Otra de mis pasiones es todo lo relacionado con Japón.
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