Análisis Death Stranding

Mucha expectativa y curiosidad ha levantado el último título de Hideo Kojima. Desde sus primeros tráilers, hasta los primeros con jugabilidad real, incluida cada controvertida declaración del director japonés o de cualquiera de los integrantes del desarrollo, como los populares actores que ponen voz y cara a los personajes protagonistas. La premisa de Death Stranding es sencilla: reconecta el mundo.

Como principal actor de esta aventura, tomaremos el papel de Sam Porter, un portador con una cualidad única, pues es un repatriado, un poseedor del «DOOM». Esto nos permite salir fuera de los refugios sin correr peligro, pues después del último «Death Stranding», muchas almas perdidas, llamados «Entes Varados» (EV), yacen en múltiples localizaciones de Estados Unidos. Al contacto con seres humanos, estos provocan un estallido, cosa que no le sucede a nuestro protagonista, que al ser un repatriado siempre consigue volver a la vida.

En Death Stranding, básicamente, tendremos que viajar de refugio en refugio con el propósito de conectarlos a la «red quiral», una especie de conexión que permite compartir información entre refugios que quedaron aislados tras el último evento apocalíptico, llamado como el título del juego. Claro está, nadie dijo que fuera a ser fácil. No solo los «EV» se interpondrán en nuestro camino, también encontramos otro tipo de «enemigo» en las «MULAS», personas que querrán robar tu carga a toda costa.

Jugablemente, Death Stranding basa sus mecánicas en un mundo abierto algo incómodo de explorar, pues después del evento se muestra vacío y lleno de accidentes geográficos. Las físicas juegan un papel importante, y tendrá en cuenta el peso que llevamos a nuestras espaldas a la hora de caminar con nuestro protagonista, con un manejo curioso basado en controlar su equilibrio. Si no lo conseguimos, tropezaremos y podemos perder la carga o incluso estropearla. Nuestro papel reside en llevarla en el mejor estado posible, y poseeremos herramientas para cumplirlo. Escaleras para subir por partes inaccesibles de una montaña, cuerdas para descenderlas, y múltiples mejoras que iremos consiguiendo a lo largo de la aventura para hacer más fácil nuestro cometido, consiguiendo una clara evolución en nuestra eficacia.

Al igual que vamos mejorando nuestro equipamiento de portador, también podemos llevar a cabo diversas construcciones por el mapeado. Carreteras, puentes, torres vigías, tirolinas, refugios, etc, serán algunas de las estructuras compartidas que podremos colocar en el mapa para uso y disfrute tuyo y de otros jugadores online, con la simple aportación de materiales a dichas construcciones. Según exploras una zona por primera vez, no encontrarás ninguna de ellas, será cuando la hayas conseguido conectar a la «red quiral». Entonces, verás construcciones de otros jugadores a medias (solo los cimientos a los que aportar material) o completas, que podremos utilizar sin ningún tipo de pago.

Bueno, el altruismo no es total, los «Me gusta» de las redes sociales que conocemos hacen aparición en el título de forma significativa. Puedes agradecer así cualquier construcción realizada por otros jugadores, también señales que pueden dejar avisando de distintos peligros, para animarte a seguir o recomendándote algún camino en concreto en tu viaje. Cuando seas tú quién ha hecho una buena aportación, también recibirás tu dosis de «likes», según lo útil que haya sido puedes ayudar mucho a otros jugadores, aunque también verás la herrática colocación de algunos objetos con pocos o ningún premio.

Los menús del juego denotan una gran intención de hacerlos creíbles e inmersivos respecto a la aventura, pero también se hacen algo complejos llegando a dominarlos en su totalidad hacia la mitad del juego. Será habitual organizar tu cargamento para equilibrar el peso, fabricar nuevas herramientas, recoger materiales para usar en alguna construcción… Algo, como digo, bastante denso que requerirá de bastante tiempo de aprendizaje, pues no es todo lo práctico que debería.

El uso del motor «Décima» de la gente de Guerrilla alcanza nuevas cotas en Death Stranding. El juego de Kojima es bonito, nítido y posee una iluminación, texturas y modelados que tocan el techo de la generación. Por contra, aprovecha también un escenario más bien vacío (aunque «salvaguardado» argumentalmente), pues no encontramos apenas otros personajes durante nuestro camino, solamente Sam Porter, las «Mulas», los EV, y rara vez algún personaje fuera de su refugio (donde se suelen mostrar como hologramas y totalmente «fuera» de nuestro mundo). Mención especial a los modelados de los actores del juego y sus expresiones faciales, un trabajo de captura de animaciones que sin ninguna duda se muestran como las mejores vistas en tu consola, y te harán pensar durante las cinemáticas si no estamos realmente ante grabaciones de vídeo directo como si de una película se tratara.

El apartado sonoro de Death Stranding destaca también por encima de muchos otros videojuegos, con un repertorio de temas para la banda sonora, que si bien en su mayoría son de bandas licenciadas, quedan como un guante en momentos clave, como a la hora de encontrar nuevas zonas en tus andares por el juego. A los tonos ambientales y melodías creadas especialmente para el juego, que también rayan a gran nivel, se le suma un doblaje al español de lujo, como solo Sony nos tiene acostumbrados a traer a nuestro país. Da igual que hayan muchos actores, no importa que hayan muchas líneas de texto, una vez más, tenemos un doblaje a nuestro idioma que nos aporta algo más que comprensión, también ambientación y total inmersión en la premisa del videojuego de Hideo Kojima.

En definitiva, hablamos de un juego que destaca en muchos apartados, y sin embargo, se puede decir que no todo el mundo podrá disfrutarlo. No te diré que tú seas una de esas personas, simplemente lo disfrutarás de forma única si eres capaz de «entrar» en su mundo. Podemos considerar que el juego tiene una introducción y un desenlace de lo más interesante, pero un desarrollo demasiado largo que a veces da sensación de estar en misiones principales de relleno. Death Stranding te obliga a hacer misiones principales más parecidas a secundarias, o al menos que no aportan nada realmente a le tremenda historia del título, y no parecía necesario. Y sí, todas las misiones, son de llevar algo de un punto al otro, sea de un refugio o cualquier localización. Eso sí, si la historia te atrapa y tienes curiosidad desde el principio, el tiempo te pasará volando. Si quieres comprar barato Death Stranding, OfertasJuegos.com ha buscado los mejores precios.

Sígueme en

Museboy

Como la mayoría de vosotros, crecí jugando a videojuegos y ahora intento transmitir toda la pasión por este mundo en La Fortaleza de LeChuck. También busco ofertas de videojuegos. Seguidme en Twitter y sabréis de qué hablo.
Sígueme en

Museboy

Como la mayoría de vosotros, crecí jugando a videojuegos y ahora intento transmitir toda la pasión por este mundo en La Fortaleza de LeChuck. También busco ofertas de videojuegos. Seguidme en Twitter y sabréis de qué hablo.

También te podría gustar...