Análisis Control

Los creadores de Max Payne, Alan Wake y Quantum Break siguen empeñados en que los juegos de acción tienen que venir acompañados de una buena historia, y una vez más, vuelven a traernos un título como solo ellos, Remedy, saben. Hablo de Control, una nueva aventura en la que veremos ideas de Metroid y Quantum Break muy bien ejecutadas junto una historia de ciencia ficción muy atractiva.

En Control encarnamos a Jesse Faden, la cual ha sido llamada a convertirse en la directora de una agencia secreta de investigación del gobierno. Jesse tendrá que hacer frente a una gran crisis en el interior del edificio, pues ha sido invadido por una desconocida amenaza que está poniendo todo patas arriba.

La jugabilidad del título se desarrolla en tercera persona y combinaremos tanto armas especiales como los poderes de Jesse, que irán evolucionando a lo largo del juego. Remedy, que acostumbra a hacer juegos algo lineales, ha diseñado Control de una forma mucho más abierta, pues dentro del edificio podremos movernos siempre con libertad y necesitaremos volver a áreas inexploradas con nuevas habilidades, al más puro estilo «Metroid».

El comienzo del juego es bastante abrupto, pues suceden muchas cosas anómalas a las cuáles no sabes ni como reaccionar. Es hacia el final de la aventura cuando comienzas a entender la rocambolesca historia de ciencia ficción, tan alucinante como difícil de comprender. El mayor problema en este aspecto es que desde el principio el juego nos «obliga» a leer muchísimos coleccionables repartidos por el mapeado que, aunque lo intentemos, no lograremos saber de que hablan hasta la mitad del juego hacia adelante. Demasiada información que sería más digerible con las excelentes cinemáticas y multitud de diálogos que hay a lo largo del título. Diría que sin leer algunos de esos documentos, es bastante difícil enterarse de algo en el juego y te puedes quedar con cara de tonto al final si no escudriñas bien esos innumerables coleccionables, que a su vez sí son entretenidos de buscar y recolectar.

La ambientación de Control es muy buena. Si ves una sala con esta iluminación rojiza… prepárate!

Otra cosa que haremos mucho en el juego es buscar una especie de «cajas» que nos dan material para mejorar nuestras capacidades y armas como si de un RPG se tratara. Si bien, el sistema es demasiado complejo, considero que el desarrollo de Control podría centrarse en la historia y la acción y dejar de lago esta «profundidad» innecesaria. Es más, le beneficiaria mucho. Una vez más, buscar las «cajitas» escondidas es entretenido, pero no lo es la utilidad real de su interior, aunque el juego «te obliga» a mejorar tus capacidades para luego poder superar los momentos de acción más difíciles.

El armamento en Control es escaso pero muy especial. Comenzamos la aventura con una pistola futurista propiedad de la institución y fruto de sus investigaciones. Todas las armas tienen munición infinita, y las iremos consiguiendo a lo largo de la aventura, todas muy similares en acción a lo que sería una pistola normal, una escopeta e incluso una especie de lanzacohetes en cuanto a potencia de fuego, siempre con sus ventajas y desventajas para dar equilibrio a la acción. Pese a tener munición ilimitada si tienen un tiempo de recarga, así que las armas poderosas tendrán poca munición en recámara, por lo que nos obligarán a «dejar descansar» el arma si queremos seguir repartiendo estopa. Todas las armas son mejorables con potenciadores que conseguiremos al acabar con algunos de nuestros enemigos, aunque tenemos un inventario limitado para almacenarlas, por lo que también deberemos desechar las que consideremos inútiles para nuestra forma de jugar.

Desde esta sala de reuniones nuestra asesora nos recomendará los pasos a seguir

Los poderes de Jesse son lo más interesante del juego a nivel jugable. Nuestras habilidades telequinéticas nos permiten levantar y tirar a nuestros enemigos cualquier objeto de nuestro alrededor, acompañado de unos magníficos efectos de físicas y visuales. Según avanzamos en el título conseguiremos cosas tan gratificantes como hacer un escudo de piedras flotantes o levitar. Una auténtica gozada.

Evidentemente si tenemos tan buenas armas y poderes, es porque los enemigos no faltarán. Estos son unos personajes dotados de diferentes poderes, desde personas que solo nos disparan, a otros que levitan por el techo cual «Psycho-Mantis» e incluso enemigos más poderosos que parecen tener habilidades parecidas a las nuestras de una forma más descontrolada. Pueblan varias áreas en el juego y suelen venir precedidas de una tenue luz roja.

Los enemigos son humanos convertidos en seres con poderes similares a los de Jesse

En el juego la exploración es vital. Cuando nos enteramos del siguiente paso a dar en la aventura, nos viene marcado en el mapa con un punto amarillo, pero como en otros títulos de este estilo, deberemos encontrar nosotros la forma de llegar allí, haciéndolo más entretenido que anteriores juegos de Remedy. El mapa es un lienzo en blanco y solo se dibujarán las zonas cuando las hayamos explorado, dando una vez más esa mayor sensación de libertad.

El apartado técnico de Control tiene luces y sombras. La iluminación es excelente, da una ambientación y carisma muy propia. Los efectos de partículas y físicas cuando mandamos todo «a volar» son alucinantes, nunca antes vistas. Desgraciadamente, este motor gráfico vuelve a «afearse» con una especie de filtro borroso que desluce el juego. Digo vuelve porque lo recuerdo perfectamente de «Quantum Break», y efectivamente en Control sigue presente. El sonido del juego está bien conseguido, correcto, con especial mención a esos sonidos graves que hacen retumbar cualquier equipo usando los poderese de Jesse ¡te sentirás poderoso!. En cuanto al doblaje al castellano, como sabrás ha traído cierta polémica por una calidad cuestionable en sus primeros minutos, cosa a la que no ayuda la desincronización labial con nuestro idioma. En este caso, para tener la mejor experiencia lo he jugado en inglés, y la verdad que me he encontrado con un doblaje muy bueno y los subtítulos perfectamente legibles en la mayoría de situaciones.

Concluyendo, Control es una gran aventura, una sorprendente combinación de la buena acción a la que nos tiene acostumbrados Remedy y un desarrollo en la historia al más puro estilo «Perdidos», con muchas más dudas que respuestas hasta el final, pero siempre invitándote a seguir con la aventura. Aunque sí, contando algo más de la historia en diálogos y menos en documentos, habría alcanzado la excelencia en este aspecto.

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Museboy

Como la mayoría de vosotros, crecí jugando a videojuegos y ahora intento transmitir toda la pasión por este mundo en La Fortaleza de LeChuck. También busco ofertas de videojuegos. Seguidme en Twitter y sabréis de qué hablo.
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