Análisis Tekken 7

En mi viaje a Japón de 2015, una de las experiencias que recuerdo con especial cariño es jugar a Tekken 7 en un salón arcade cercano a mi hotel. Allí pude comprobar que la espectacularidad de las peleas y el carisma de los personajes continuaban intactos. Dos largos años después, Tekken 7 desembarca en consolas y en PC para hacernos vibrar con el frenetismo de una de las mejores sagas de juegos de lucha.

Tekken es una veterana saga que vio la luz en 1994 de la mano de Namco, una compañía japonesa que nos sorprendió con un adictivo juego de lucha 3D que contaba con una sólida historia y personajes carismáticos. En mi caso, descubrí la saga en su segunda parte y caí rendida ante las peleas rápidas y los combos brutales. La franquicia acumula ya más de dos décadas de historia y sigue apostando por añadir nuevas características en cada entrega para que los fans continúen disfrutando de las batallas.

El elenco de luchadores de Tekken 7 se ha ampliado y hay disponibles 39 personajes, de los cuales 10 son totalmente nuevos y otros tantos tienen prevista su llegada a través de DLCs. Cada uno de ellos domina un arte de lucha distinto y disponen de técnicas y combos impresionantes. Tekken 7 también tiene personajes invitados de otras franquicias como Akuma de Street Fighter, quien hace su debut con su estilo tan particular y sus más que conocidas bolas de fuego. Sin embargo, no será el único, ya que se ha anunciado a Geese de Fatal Fury.

La jugabilidad del título sigue siendo uno de los pilares de Tekken que hace que compremos religiosamente cada entrega para disfrutar con amigos de forma online o local. Para lograr unos combates aún más contundentes, Tekken 7 dispone de una serie de novedades y personalización; para empezar, se incluyen nuevas animaciones y se perfilan otras para lograr una experiencia de juego más satisfactoria. Por ejemplo, el movimiento de caminar hacia atrás, donde ahora los pasos son más largos y naturales. También observamos cómo las patadas bajas están más pulidas. Por otro lado, regresa el modo rabia introducido en Tekken 6 pero con dos nuevas opciones llamadas “Rage Drive” y “Rage Art“. Los Rage Drive son ataques que combinados con los combos otorgan daño adicional. En cambio, los Rage Arts son ataques poderosos que pueden acabar con nuestro oponente con escasos golpes, pero ojo, el daño infligido es proporcional a nuestra barra de vida. Otra nueva característica es el “Power Crush”, un movimiento que solo se podrá interrumpir con agarres o ataques bajos.

Pero eso no es todo, se han añadido nuevos efectos de cámara, como el uso de la cámara lenta con ciertos golpes y en el momento en el que los dos luchadores atacan a la vez. Otra de las novedades la encontramos en el online, donde los jugadores pueden indicar en qué lado de la pantalla desean estar. También es importante destacar que el aspecto de los escenarios cambiará durante la partida aumentando el nivel de destrucción. Además, observaremos el clima dinámico y variaciones en la música en los momentos álgidos.

Pasemos a hablar de los modos un jugador, y empezaremos con el principal, el modo historia. En él, se narran los hechos desde el punto de vista de un investigador que quiere destapar los secretos del Clan Mishima después del trágico suceso que tuvo lugar durante la gran batalla. El jugador tendrá que librar combates contra un número limitado de los 39 luchadores del juego y de esta forma descubriremos parte del pasado de los nuevos personajes en unas pequeñas pinceladas que, para mí, son insuficientes. En general, los combates del modo historia quedan enlazados con la narrativa de forma torpe y sin rellenar todos los huecos que la trama ha dejado durante estos años. Desgraciadamente, la historia de Tekken 7 concluye sin demasiadas sorpresas y de forma un tanto precipitada.

El título también dispone de otros modos para un jugador como el clásico “Jugador vs IA” y el “Combate del Tesoro” en el cual el jugador gana dinero y desbloquea partes de trajes y accesorios. Si te gusta la customización, con Tekken 7 realmente vas a gozar de un amplio apartado para cambiar la apariencia de cada uno de los luchadores con atuendos divertidos, glamurosos y… ridículos. Desde vestir al bueno de Kazuya como un elegante yakuza a ponerlo de pizzero o payaso. Podrás hacer cientos de combinaciones y comprar aquellos conjuntos o complementos que más te gusten para luchar con las pintas que desees. No obstante, la personalización no acaba aquí; también podrás adornar la barra de vida y la tarjeta del jugador.

En cuanto a gráficos, Digital Foundry destaca que las versiones PS4 y Pro tienen un mayor detalle que la de Xbox One. Sin embargo, en todas las plataformas son constantes los 60 fps, algo importante en un juego de estas características. El apartado visual de Tekken 7 luce estupendamente con el motor Unreal Engine 4 y tanto personajes y escenarios cobran vida para disputar combates emocionantes.

En definitiva, Tekken 7 introduce pequeños cambios pero sigue siendo un título conservador. Jugablemente es tan divertido como siempre y los combates gustarán tanto a veteranos como a recién llegados a la saga, pero quizá las pocas novedades y los escasos modos para un jugador le pesen con tantas secuelas a sus espaldas. Pero aún así, Tekken 7 mantiene el brillo de aquel juego de lucha en 3D que descubrimos en 1994 donde hacer combos y ganar a un colega era suficiente para jugar una y otra vez.

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Arashi

Aparte de patear traseros de piratas como gobernadora en Mêlée, soy una fanática de los videojuegos desde que de pequeña me regalaron la Atari 2600. Adoro las aventuras gráficas y los RPG, pero no le hago ascos al resto. Otra de mis pasiones es todo lo relacionado con Japón.
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