Videojuegos y Televisión: Concursos

Desde su nacimiento, el videojuego siempre ha tenido un sitio reservado en los medios de comunicación. La publicidad en periódicos y revistas especializadas (quién no recuerda el mítico VHS del Canal Pirata SEGA) junto con los spots en radio y televisión, las menciones a la industria en los informativos (sensacionalismos incluidos) y la omnipresencia de internet han contribuido a que cada vez sea más difícil no estar al tanto de las últimas novedades. De todos modos, aunque muchos de estos ejemplos siguen estando vigentes, hay un tipo de espacio que, aunque llegó a tener cierta presencia en la parilla televisiva de este país, desapareció sin dejar rastro. Hablamos de los concursos de televisión con videojuegos.
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En las últimas décadas, la televisión nos ha dejado algunas muestras de que, con buen hacer, es posible introducir los videojuegos en la cultura de un país ofreciendo además entretenimiento de calidad. Además de programas informativos especializados, tales como Bit a bit o el más reciente Insert Coin, existieron algunos concursos que basaban su mecánica, o parte de ella, en la interacción de los participantes con los videojuegos. La mayoría fueron emitidos en la década de los 90 e iban destinados al público infantil. Algunos de los más conocidos fueron los siguientes:

 

EL RESCATE DEL TALISMÁN

En 1991, La2 de TVE comenzó a emitir este programa, adaptación del concurso británico Knightmare. Fue patrocinado por Sega, por lo que los premios para los concursantes ganadores incluían consolas Master System y Mega Drive.
 El rescate del talisman
Aunque los concursantes no jugaban a ningún videojuego directamente, la mecánica del concurso estaba claramente basada en ellos. La premisa del programa era sencilla: El señor de la maldad había robado un talismán mágico y la misión del grupo de cuatro participantes era recuperarlo. Para ello, uno a uno los concursantes iban entrando en el mundo virtual del programa con un casco que les impedía la visión, de tal manera que eran sus compañeros los encargados de guiarlo a través de las diferentes salas. Cada estancia era diferente, teniendo el concursante que resolver un determinado acertijo, bien hablando con alguno de los personajes presentes en el mundo virtual o bien atravesando cada zona con cuidado de no “caer al vacío”. Si no conseguía su objetivo, quedaba encerrado en un calabozo y otro de sus compañeros ocupaba su lugar. Así, al completar todas las fases, los miembros eliminados eran liberados y los concursantes recibían sus premios. Para la época, la recreación de cada una de las salas era muy vistosa, mezclando los entornos medievales en tres dimensiones con la aparición de actores perfectamente caracterizados. Además de ser un programa de entretenimiento, incluía, a través de los acertijos, una parte educativa, por medio de juegos numéricos y de palabras.

 

ZONA DE JUEGO

Después de un primer acercamiento al mundo del videojuego con El rescate del talismán, y viendo la popularidad que tenían las consolas de 16 bits entre los más jóvenes, TVE se decidió a adaptar el programa americano Nick Arcade con el nombre de Zona de Juego.
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En él, dos parejas de concursantes de entre 11 y 15 años competían para conseguir la mayor cantidad de puntos. El programa contaba con dos secciones. En la primera, los participantes debían conseguir llevar a través de un tablero cuadriculado a un personaje llamado Benito hasta la meta. En cada casilla podrían encontrarse distintos tipos de pruebas, desde juegos de habilidad y reflejos hasta las más interesantes, las partidas a videojuegos estrenados en la época. Así, mientras un concursante jugaba a Donkey Kong Country o Kid Klown in Crazy Chase su compañero debía apostar una cierta cantidad de puntos, que sumaría a su marcador si el jugador era lo bastante hábil.
En la segunda parte del programa, la pareja que hubiera conseguido más puntos se enfrentaba al reto final. En él, uno o ambos miembros del equipo pasaba a convertirse en el personaje de un videojuego. De manera similar a lo que ocurría en El rescate del talismán, el jugador tenía los ojos vendados y su compañero debía guiarle para conseguir el mayor número de puntos posibles mientras evitaba a los enemigos del juego.
La producción estaba muy cuidada y el programa suponía una oportunidad estupenda para estar al tanto de las últimas novedades del mundillo.

 

HUGOLANDIA

No fue TVE la única que se apuntó al carro de llevar los videojuegos a la televisión. A principios de los 90 Telecinco decidió incluir en su famoso Telecupón una sección dedicada al personaje danés Hugo. En ella se permitía a un espectador ganar una importante cantidad de dinero jugando a un videojuego protagonizado por el simpático troll.
Hugolandia
Las limitaciones tecnológicas hacían muy complicada la interacción del espectador con el juego desde casa. Por ello, se implementó un sistema que permitía controlar el videojuego mediante las teclas del teléfono. Así, era posible, por ejemplo, mover a Hugo a izquierda y derecha en una vagoneta mediante las teclas 4 y 6 del teclado del teléfono. La cantidad de dinero que ganaba el concursante era proporcional a los puntos que consiguiera en el juego. El principal problema se encontraba en el retardo provocado por el sistema de control, más aún si lo que se usaba era un teléfono de rueda. A pesar de los problemas en la comunicación, la sección de Hugo alcanzó una gran popularidad. Por ello, Telecinco decidió crear un programa totalmente centrado en este personaje, Hugolandia, que fue presentado por Beatriz Rico e incluía una mayor variedad de juegos.

La popularidad de Hugo no acabó con la finalización del programa y es posible encontrar juegos protagonizados por este personaje en sistemas como Game Boy Advance, PSX y PlayStation 2. Es curioso que el concepto de programa interactivo que propuso Hugolandia, con las dificultades técnicas que presentaba, no haya sido replicado posteriormente, con los sistemas actuales. Aunque existieron más programas relacionados con videojuegos en la misma época, tales como los concursos de Antena 3 Super Juego y Scavengers (impagable Bertín Osborne con armadura espacial), no llegaron a tener tanto éxito como los anteriores.

 

Es una pena que haya que echar la vista tan atrás para poder encontrar programas como estos. La tecnología actual podría proporcionar experiencias novedosas que ayudarían a sanear en cierta medida el medio televisivo. De momento, habrá que seguir esperando y recordando los grandes momentos que nos han dado estos programas.
LeChuck

LeChuck

Desde las profundidades del Caribe vigilo los mares.
LeChuck
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  • Como decirte que te adoro! 😀

    Que recuerdos, de Hugo por supuesto me acordaba tela, pero me has abierto una parte cerrada de mi cabecita con los dos primeros. Una lágrima para cuando todo me parecía tan real 🙂

  • Las parrillas de televisión están demasiado ocupadas, no siempre con buenos programas.

    Telecinco ya sabemos en que basa la programación.

    TVE está demasiado endeudada, están temblando las nuevas temporadas de sus series más vistas como Cuéntame, Aguila Roja y Amar en Tiempos Revueltos.

    Antena 3 ha descubierto un pequeña salida por las tardes con los concursos y,

  • Ais la tele de antes era entrañable :_ Esta entrada me ha hecho desenterrar recuerdos. Zona de juego lo tenía en lo más profundo y ahora lo recuerdo bien! era muy entretenido ver a los equipos haciendo pruebas! Y que decir de Hugo, el telecupón con Carmen Sevilla liándola y su "Huguito" xD

  • que gran juegasooo wey, a mi me gusto muchito!

  • En Madrid había un programa por las tardes donde había una chica jugando, desde PC hasta PS2, y tu le decías lo que tenía que hacer, me acuerdo que tiraron de Peter Pan, Asterix y Obelix, Spyro The dragon, juegos de los Muppets… pero eso sí que era a nivel LOCAL LOCAL xD.
    Con respecto a las teles, yo creo que ya no hacen falta, los videojuegos se han decantado por internet como escaparate

  • Enhorabuena por la entrada! Genial el análisis!