Sito Pons 500 c.c. Grand Prix

Lejos quedan los tiempos en los que España estaba situada en un segundo nivel deportivamente hablando. Sin contar los éxitos de clubes de fútbol en Europa, poco más se conseguía frecuentemente en nuestro país. Bien es cierto que de vez en cuando aparecían hombres y mujeres excepcionales que lograban hacernos vibrar a los aficionados del deporte -el del sillon ball of course- delante de la televisión. Nombres como Manolo Santana, Severiano Ballesteros, Ángel Nieto, los hermanos Sánchez Vicario -antes de liarse a mamporros claro-, Poli Diaz -antes de dejar los mamporros y liarse a… bueno a otra cosa-. Carlos Sainz o nuestro protagonista de hoy, Sito Pons, fueron varios de los abanderados de nuestros logros deportivos antes de la explosión actual, esa que causa tanta envidia a los muñecos de trapo franceses.

Como también es lejana la época en que un título deportivo no era nada sin tener el nombre de un famoso -y campeonisimo- deportista. Los ejemplos son multiples, tenistas -Emilio Sánchez Vicario, Andre Agassi-, pilotos -de Aspar a Carlos Sainz, pasando por Mario Andretti-, futbolistas -Butragueño, Michel- o ciclistas -Perico Delgado-. En la actualidad, salvando Tiger Woods que lleva años patrocinando el golf de EA, un título de estas caracteristicas suena a algo menor, a un juego simple que se aprovecha del nombre de un millonario deportista. O acaso os sonaría bien un Messi Fútbol Master Super Skill o un Rafa Nadal Tennis… oh wait.
En los 80/90, esta práctica le daba caché al título, haciendo que el llevar el nombre de una superestrella se tradujera en un buen puñado de ventas, dando igual si el juego fuera un guiño al basurero más cercano. Sin embargo, ese no fue el caso de Sito Pons 500 c.c. Grand Prix. Zigurat -los responsables de la obra- hicieron un grandísimo simulador en el cenit de los 8 bits.
Algunos me podréis decir: ¿quién demonios es Sito Pons? Quien siga el mundo del motociclismo habitualmente lo tendrán bien claro, pero para los que no os digo que fue un destacado piloto en los 80, campeón del mundo en la categoría 250 c.c. -lo que vendría a ser la actual Moto2- en dos ocasiones (1988 y 1989) y que corrió en la categoría reina sin que le acompañara la suerte. Actualmente dirige su propia escudería, Pons 40 HP Tuenti, en las que destaca el piloto Pol Espargaró.

Una vez hechas las presentaciones y recordatorios varios toca hablar de lo que nos interesa y no es otra cosa que del videojuego que protagonizó el amigo Sito en nuestros ordenadores. Hizo su aparición en 1991 justo el año de la retirada del protagonista. Las versiones lanzadas fueron MSX, Spectrum, Amstrad y PC. Siendo la principal diferencia entre versiones la gama cromática. En PC presentaba unos agradables 16 colores, Amstrad mostró unos correctos 4 colores y nos quedamos con el monocolor en Spectrum y en MSX, una vez más vilipendiado.

Sito Pons refleja fielmente el camino de un piloto en el mundial ofreciéndonos la posibilidad de correr en todos los circuitos existentes en el propio de aquel año. Nuestro deber es acompañar a Sito en el recorrido para salir victorioso del campeonato, debiendo vencer a los rivales que se nos presentan como auténticos huesos duros de roer. Además de nuestro campeón, aparecen otros grandes pilotos que conformaban la parilla. Estos son los pilotos completos de Sito Pons 500 c.c.: Magee, Gardner, Lawson, Mamola, Rainey, Schwantz y Doohan.
Cada carrera del mundial se divide en dos etapas: los entrenos y la carrera en sí. Para poder disputar la prueba era necesario en primer lugar realizar una vuelta de clasificación (entrenamiento) que contaría para situarnos en la parrilla dependiendo de nuestro tiempo. Pero ¡ojo! Si acabas besando el suelo no sólo no terminarás la vuelta de clasificación, si no que no disputarás la carrera perdiendo unos valiosos puntos.
Hablamos de un juego muy difícil, Sito Pons peca de una dificultad bastante alta, donde nuestro sprite pasará el tiempo dando vueltas por el suelo. Si te acercas demasiado a un rival, Sito probará el asfalto; si tu conducción pisa un piano de mala manera, Sito probará el asfalto; como se te ocurra salirte de la pista, los cercanos carteles y protecciones te harán que… sí, Sito probará de nuevo el asfalto. Lo peor de todo será que si el golpe es muy fuerte -la mayoría de las veces- no habrá segunda oportunidad para continuar. El programa de Zigurat llegaba a tal extremo de realismo en ese sentido que una caída significaba la retirada del Gran Premio.

Técnicamente Sito Pons 500 c.c. Grand Prix ofrece dos caras diferenciadas. A nivel gráfico ralla a un excelente nivel en los ordenadores de 8 y 16 bits. Las animaciones y el diseño de las motos y pilotos son muy fieles a la realidad, dando la sensación de que realmente estás conduciendo una motocicleta. En parte gracias a los cuadros de animación implementados, donde el movimiento característico a la hora de pilotar una moto está increíblemente reflejado. Es toda una delicia observar y disfrutar del pilotaje en el juego. Los trazados de los circuitos son copias exactas de los reales, añadiendo un plus a la hora de disfrutar de Sito Pons.
No obstante, existe un pero que afea el resultado. El sonido implementado no pasa de un molesto petardeo el cual el parecido a una moto de competición es pura coincidencia, ni siquiera llega a asemejarse a una moto de un pizzero cualquiera. He escuchado pedorretas con más similitud al de un motor que el implementado en Sito Pons. El nivel musical, directamente, es nulo. No existe melodía alguna en este videojuego. Zigurat pasó olímpicamente de este apartado.

Pantallas de Amstrad, MSX y PC
En resumen, Sito Pons es un gran videojuego. Muy disfrutable en cuanto te haces con la curva de dificultad, que más que curva es una línea plana en lo más alto. Un ejemplo del buen hacer español de la época a pesar de salir a finales de ella. Si obviamos esta dificultad y el petardeo que suena constantemente estamos hablando de un juego de notable alto.
LeChuck

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Desde las profundidades del Caribe vigilo los mares.
LeChuck
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  • Vaya clasicazo de cuando tener un deportista famosete dando nombre a un título era lo más normal del mundo. Este lo tenía en spectrum (con su maravillosa gama de colores) y la verdad es que era bastante frustrante por lo que dices, una caida era el final de la carrera… muy realista pero tan poco arcade para la época que me hizo marginarlo….

    • Era imposible acabar una carrera sin conocer el circuito previamente. Donde frenar y como hacerlo era fundamental, ya que a la mínima te ibas al suelo. Eso hacía que las horas de entrenamiento fueran muy altas.

  • Este juego tenia unos graficazos para su epoca! bueno y todos los juegos que dedicaban a los deportistas españoles! y si, era chungo el maldito!