La desaparición de los juegos retro en Japón

Japón fue la meca de los videojuegos en los 80 y 90, lanzando millones de súper éxitos a los que dedicábamos innumerables horas. Con el paso del tiempo, Akihabara fue el lugar donde pequeñas y grandes tiendas dedicaban su espacio a la compraventa de juegos clásicos. Ademas, en estos establecimientos se podían encontrar ediciones nunca vistas. Sin embargo, desde hace unos años, la imparable moda del retrocoleccionismo y el aumento de turistas en Japón están acelerando la desaparición de los juegos clásicos japoneses.

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Coleccionismo y especulación, dos palabras que van cogidas de la mano y que se retroalimentan constantemente. Solo hay que dar un paseo por las ferias de videojuegos clásicos, o algo incluso más fácil y rápido, visitar foros y webs de compraventa para ver lo dramático de la situación. Pero la cosa va más allá, y la fiebre coleccionista y especulativa ha llegado a la cuna de los videojuegos, Japón. En los últimos años, los turistas fanáticos del retro viajan hasta el país para ampliar su colección y/o para comprar y lucrarse.

Super Potato, la famosa tienda japonesa de Akihabara, Tokyo, sufre las consecuencias de la avalancha de turistas ávidos de juegos japoneses de la época de oro. Es gente con dinero para gastar y que no les importa pagar de más con tal de llevarse de vuelta ese ansiado título. Esta situación ha provocado que empleados de Super Potato compartan por las redes imágenes de la falta de stock y las quejas de coleccionistas japoneses, quienes desearían que los extranjeros se concentraran en otros barrios de Tokyo y ciudades para evitar esta carencia de género.

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El empleado de Super Potato mostraba hace un tiempo la falta de stock de la tienda

La primera vez que fui a Japón, en 2005, estuve un mes viviendo en Tokyo y me sorprendió no encontrar muchos turistas. Las tiendas rebosaban de videojuegos clásicos y se podían encontrar tiendecitas perdidas que tenían títulos raros a precios atractivos. Además, los juegos populares disponían de muchísimas unidades a precios irrisorios. Era una época donde la fiebre consumista de juegos retro aún no había llegado, y también fue un periodo donde los vuelos a Japón tenían un alto coste y no había muchas compañías que operaran. Todo esto facilitaba que quien pudiera costearse un viaje a Japón disfrutara de su hobby sin especulaciones ni saturación de turistas. Imaginaos si era tal la escasez de turistas que algunos japoneses te pedían que te sacaras una foto con ellos (a cuadros me quedé).

Con el paso del tiempo, y la llegada de nuevas operadoras, viajar a Japón se ha convertido en algo más asequible y el gobierno nipón invierte cada año en turismo para atraer a nuevos viajeros. Después de unos cuantos años, en abril regresé por tercera vez a Japón con Museboy y observé como el turismo había hecho estragos. Por Akihabara se veía bastante gente extranjera paseando, y dentro de las tiendas de los grandes edificios los turistas se concentraban y compraban todo tipo de material otaku. Las pocas tiendas dedicadas al retrocoleccionismo que quedaban en pie también estaban repletas de ellos, llevándose de las estanterías las existencias a precios que daban vértigo. Super Potato tenía un alto número de clientes extranjeros los días que fuimos, e iban cargados de cartuchos y salían con grandes bolsas, y en la planta dedicada a los Arcade, eran los que ocupaban las sillas. Lo mismo con otras grandes tiendas como Mandarake, Trader y tiendas pequeñas: escasez, altos precios y un barullo de gaijin acaparándolo todo. Me quedó una imagen grabada en la retina: un grupo de franceses cogiendo a dos manos juegos desconocidos de Gameboy a 50 yenes de una gran cesta. Sobran las palabras.

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En Mandarake Super Metroid estaba a 8,500 yens, unos 63 euros al cambio

Son muchas las webs que se han hecho eco de la desaparición de los juegos retro en Japón, y, recientemente, un redactor de The Wired que viajó hasta el país explicaba en un artículo la situación de escasez que se vive y la actual obsesión del coleccionista por los juegos de PC Engine (TurboGrafx). También destaca el alto precio de juegos como Mother, a partir de 60$, y su asombro, ya que hace poco fue publicado en la Consola Virtual de Wii U. Sin embargo, hay otros sistemas y juegos que corren peligro de extinción, como aquellos que no tuvieron tanto éxito en occidente y son ahora los que están en el punto de mira de los coleccionistas, principalmente Famicom, Neo-Geo y Dreamcast.

Por otra parte, los japoneses no son tontos y han visto una situación de la que pueden sacar provecho. Los que viven en zonas más apartadas de Tokyo, aprovechan para comprar en tiendas perdidas de la mano de dios donde no ha llegado el turista ni el ansia especulativa y compran consolas y juegos tirados de precio para venderlos por internet a los extranjeros por el doble o triple. Y si el juego o el sistema es interesante, o raro, al comprador no le importa el precio ni los gastos de envío (ni las aduanas), lo importante es tenerlo.

Quién nos iba a decir que los videojuegos retro en Japón estuvieran tan cerca de desaparecer, sobre todo en un país donde hace un tiempo era normal ver las Famicon tiradas en la basura y donde incluso se inició una campaña para reciclar consolas. Ahora vemos como muchas tiendas se quedan sin existencias, otras cierran y el pequeño número de coleccionistas nipones pide al turista que por favor compre en otras zonas. Lo que no cabe duda es que el mercado de juegos retro tiene fecha de caducidad y parece que no está tan lejos como pensábamos.

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Aparte de patear traseros de piratas como gobernadora en Mêlée, soy una fanática de los videojuegos desde que de pequeña me regalaron la Atari 2600. Adoro las aventuras gráficas y los RPG, pero no le hago ascos al resto. Otra de mis pasiones es todo lo relacionado con Japón.
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  • La verdad, yo estuve en Japón este verano pasado y ni mucho menos vi problemas de falta de juegos antiguos. no ya solo en el Super Potato de Akihabara que estaba repleto de juegos antiguos, sino en ningún otro de los que hay (el de Osaka tenía las estanterías a rebosar) y en los Mandarakes y BOOKOFF también hay juegos retro a patadas. No vi ni una sola estantería ni vacía ni medio vacía, es más, la gran mayoría de juegos estaban incluso repetidos 3, 4, 5 y algunos hasta 10 veces tranquilamente =P

    • Los que viven allí informan que la falta de stock es algo cada vez más frecuente, igual que la especulación. Por lo tanto, es una preocupación generalizada.

  • ÉA

    Imagino que si hay falta de stocks será en los almacenes, porque yo las estanterías las he visto llenas, incluido ese ‘Super Metroid’ de Mandarake a más de 9.000¥ ya :P.
    De todas formas, es normal que lo retro vaya escaseando, ya no hay fabricación, y la gente que lo compra ahora es para su colección personal, no para jugarlo y volver a venderlo.
    Lo que sí que me parece vergonzoso es que haya gente tratando de hacer negocio especulativo con ello.

    • Exacto, no tienen demasiado para reponer una vez que se acaba. El turismo últimamente está subiendo como la espuma y el proceso se está acelerando. ¿Más caro aún? Dios santo. El problema es que el turista lo paga y el precio va subiendo y subiendo…

  • Otomo Kenshiro

    Me sorprendo que no hayan incluido al SATURN en consolas en riesgo de desaparecer.. Yo compro juegos japoneses de SATURN desde 1997-98.
    Mi colección de juegos no es creada al vapor como la de muchos neo-coleccionistas.. La gran mayoría de mis juegos incluso los tengo desde nuevos. Títulos como Ikaruga, Radiant silvergun, Shining Force III (discos 2 y 3), Daytona USA, etc. Incluso juegos de PC-ENGINE CD, los empecé a comprar por el año 2000. Y la mayoría ya los acabé.

    • Es cierto, no vi apenas nada de Saturn ni de Sega, ni siquiera en las tiendas perdidas de otras ciudades. Hiciste bien en comenzar a coleccionar antes del boom del retrocoleccionismo, ahora es el peor momento para ponerse a ampliar la colección.

      • Otomo Kenshiro

        Y en contraste por favorecer a SEGA y su SATURN me deshice de lo poco que tenía de PlayStation y solo tuve N64 por un par de meses.
        Jamás me he arrepentido.. Y hoy en día es mas fácil conseguir juegos de segunda mano de PlayStation y a precios decentes, que juegos de Saturn.