GOTY y FOTY 2016

Después del extenso podcast de GOTYs y FOTYs, os traemos la versión escrita con los mejores y peores juegos del año según la redacción de La Fortaleza de LeChuck.

Oplatan

GOTY:

Dark Souls 3, no simplemente por ser un fanático de la saga, que también, si no por el hecho de que han aprendido de los errores cometidos en anteriores títulos y le han dado la vuelta mejorando considerablemente la experiencia de juego.La dificultad se ha ajustado para alejarse por completo del paseo que era el 2 sin llegar a ser un juego injusto como pasaba muchas veces en el primero, el diseño de niveles, a pesar de que no llega al nivel de su primera entrega, son una auténtica maravilla dando al jugador mucha libertad de movimiento para que elija su propio camino, por no hablar de los bonitos paisajes que vemos a lo largo de todo el juego que hacen que la ambientación sea uno de sus puntos fuertes.

Otro detalle crucial que mejora más aún la jugabilidad son las ayudas para jugar con amigos, ya no es necesario esperar a que los planetas se alineen un jueves, con el sistema de contraseñas y el rango más amplio de niveles rara será la vez que no podamos morir junto a un amigo, sé que puede parecer una tontería pero pasarse el juego por completo con un amigo es uno de los mejores placeres que este juego puede ofrecer, al menos a mí.

La saga Souls no se limita simplemente a juegos injustos donde morir está a la orden del día, morir vamos a morir, y mucho, pero el camino, nuestra trayectoria por sus mapas, jefes y secretos son los que hacen que estos juegos te atrapen y quieras llegar a la siguiente hoguera, la satisfacción de acabar con jefe que se nos resista mucho o la de reencontrarte con un viejo NPC no tiene precio. Dark Souls 3 ha cogido todo lo bueno que tiene esta saga y lo ha plasmado en cada uno de sus rincones consiguiendo así un final perfecto para esta gran trilogía.

FOTY:

Aquí sería fácil caer con No Man’s Sky ya que yo era uno de los que querían ese juego desde su salida y salió como salió, pero voy a optar por The Division por el simple hecho de haber caído en la misma jugabilidad aburrida y repetitiva de Destiny, no me malinterpretéis, el juego es muy entretenido y con amigos es muy divertido, pero una vez llegas a lvl 30 y acabas la historia el juego no ofrece mucho más, si queremos mejorar más aún nuestras armas y equipos tendremos que repetir una y otra vez las mismas misiones esperando que en alguna suene la flauta, si no siempre existe la posibilidad de adentrarse en la Zona Oscura, pero aviso que aquí los jugadores de alto nivel abusan mucho de otros jugadores haciendo muy difícil extraer equipo de calidad.

Otro detalle que estropea la experiencia de juego es la dificultad para jugar con otra gente de diferente nivel, en vez de equiparar niveles o dar ayudas a los jugadores con menos nivel te plantan enemigos del mismo nivel del que vaya más avanzado haciendo imposible ayudar a amigos que acaben de empezar a jugar, y por cosas como esta el juego a pesar de ser muy bueno al principio deja un regusto muy amargo al final, Destiny fue un buen ejemplo de que alargar los juegos de esta forma no funciona y The Division no sólo ha caído en lo mismo si no que encima es más limitado.


Heko

GOTY:

Este año, un poco a mi pesar porque me gusta ser un poco original en estas cuestiones, mis elegidos para mejor juego y decepción del año son bastante típicos y entraban en todas las quinielas respectivas. Aun así, pienso que son galardones bien merecidos. En un año de mucha cantidad y calidad de videojuegos, me da rabia no haber jugado a más títulos de este año, para ponérmelo aún más difícil. Sin embargo, de lo que he jugado -que tampoco ha sido poco-, voy a otorgarle la gloria de mejor juego a Overwatch. Por muchos motivos, podría mencionar lo pulido y atractivo para los sentidos que resulta, el ritmo frenético de sus partidas, y la rapidez con la que uno sin darse cuenta es capaz de cogerle el punto a las mecánicas de los distintos personajes (aunque dominarlos es otro cantar, la maestría viene con las horas de juego). Pero por encima de otros, lo considero el mejor juego del año por la adicción y diversión que me ha aportado a lo largo de todo el año. Por no contar la cantidad de noches acostándome de madrugada por su causa. Overwatch es culpable de causar en mí síntomas de comportamiento zombi, y aumentar mi adicción a la cafeína matutina. Aprovecho para dar gracias a la paciencia de mis jefes por aguantarme en el puesto de trabajo a pesar de ello. Es cierto que Blizzard no ha inventado nada con este juego, ésto más o menos ya lo habíamos visto antes. Sin embargo no pasa nada, porque está tan bien hecho y es tan redondo lo que ofrece a mi entender, que se merece el “GOTY”. Por eso, y por resumir, porque es entretenimiento puro.

FOTY:

Y por otra parte tenemos la decepción del año, y en este caso si Overwatch puede dar lugar a un animado debate, y de hecho hasta última hora aún tenía mis dudas sobre el mejor juego del año, en cuestión de decepciones no puedo menos que posicionarme con muchos de mis compañeros y votar como grandísima desilusión a No Man’s Sky. Simplemente, no. No pudo. No supo. Se prometieron muchas cosas, demasiadas. Porque sí: Se prometieron. Y no cumplieron. Es una pena: si tiramos de hemeroteca, o escuchamos episodios del podcast de La Fortaleza del año pasado, éste era uno de los juegos más esperados por nosotros… Estábamos locos porque este juego nos volara la cabeza con trillones de planetas por explorar. Por un multijugador, que si bien es cierto nunca se explicó coherentemente en qué iba a consistir, sí se dejaron entrever posibilidades más que apetecibles para unos enfermos de los simuladores espaciales. Pasamos de esperar un juego interestelar alucinante, amparado y promocionado a bombo y platillo por el gigante Sony, a lo que luego ha sido. La personificación del tedio. El aburrimiento más absoluto. Y tiene gracia porque hay quién diría que un simulador espacial, que no deja de ser un género de nicho, de por sí le puede parecer aburrido. El problema de este juego es que se nos quiso vender como si estuvieran concibiendo la octava maravilla del mundo, y como suele pasar con los juegos considerados “FOTYs”, decepcionó. Mucho. Y murió ahogado por sus altas expectativas.


Museboy

GOTY:

Contando juegos indie y superproducciones, estamos ante uno de los mejores años de la historia de los videojuegos, tanto por calidad como por cantidad, con la posibilidad de elegir grandes juegos en cada género, sin embargo solo unos pocos son capaces de transmitirte más allá de la pantalla sensaciones como lo hace The Last Guardian. Lo realista que es Trico como animal, la excelente banda sonora (no echamos de menos a Otani!), y una jugabilidad 100% Team ICO no da lugar a dudas, la espera de 10 años ha valido la pena.

FOTY:

Titanfall es mi FPS favorito de la generación, y resultó un soplo de aire fresco que me permite jugar a algo diferente hoy en día. En Titanfall 2 he visto un batiburrillo de lo que fue la primera parte con una sobrecarga de alicientes al estilo COD que ya aborrezco. La campaña tampoco me ha resultado demasiado atractiva y los mapas multijugadores son demasiado amplios y planos para mi gusto, resultando una experiencia muy diferente a la que veíamos en la primera parte. No es mal juego, pero para mí es una gran decepción, ya que era uno de mis más esperados.


Arashi

GOTY:

Es difícil decidirse por un GOTY en un año donde han salido grandes lanzamientos, pero voy a dejarme llevar por la nostalgia y voy a decir Dark Souls 3. La saga Souls ha sido para mi una de las mejores experiencias de mi vida como videojugadora, disfrutando de un juego original y frustrantemente divertido. La última entrega de la trilogía recupera el esplendor del primero y pone el broche de oro a esta estupenda saga.

FOTY:

Tifanfall 2 lo tenía fácil, tan solo tenía que pulir algunos elementos del primero para conseguir un juego redondo, pero no fue así. La compañía decidió hacer algo totalmente distinto y casualizado, buscando el jugador del COD y olvidándose del de Titanfall. Titanfall 2 no es ni un reflejo de lo que fue aquel juego divertido donde el desgaste era su modo estrella. Las ventas son negativas y la supervivencia de la saga está en duda. Una verdadera pena.


RazorKaen

GOTY:

Soy un crítico acérrimo de Bethesda pero cuando la compañía se encarga de distribuir desarrollos ajenos ha demostrado calidad y amplia difusión. También tienen un ojo excepcional para escoger a los estudios que acogerán bajo su ala y así es como llegamos hasta los talentosos artífices tras mi juego favorito del año: DOOM. Los restos de Id Software habían quedado moribundos tras el tempestuoso desarrollo de RAGE y la salida de Carmack pero para 2016 afrontaban un difícil reto que había dejado escépticos como yo incluso tras el estreno, no obstante el resultado no podía ser mejor. Doom ha vuelto en 2016 en la mejor forma posible. Un psicópata título, frenético y que en su conjunto deja las mejores sensaciones jugables del 2016. Es como si DOOM hubiese saltado directamente a nuestro tiempo desde una máquina del tiempo y eso logra despertar en mi corazón algo que desde hace años pocos juegos han logrado mover.

FOTY:

No Man’s Sky. Aunque quizá suene ventajista, ya había visto llegar la tormenta antes de los primeros relámpagos, no solo por la colosal publicidad evasiva sobre el titulo sino por la envergadura que se le quería dar al proyecto, una enorme bola de nieve que arrastraba un despedido ‘hype’ y preguntas sin respuesta o directamente tratadas de una manera poco profunda por parte de Hello Games, un estudio indie que prometía ser la cenicienta de SONY (y tras la inundación de las oficinas… ¿Se esperaba algo más?) y finalmente fue arrojado a los leones tras un caótico estreno que terminó por canibalizar sus propias aspiraciones. NMS probablemente mejore con parches venideros pero el daño ya está hecho a nivel público, eso sumado a un silencio hermético por parte del damnificado estudio lo convierte en un fail que marca época en la industria.


Madned

GOTY:

Aunque hay gente que plantea algunas dudas sobre si Final Fantasy XV puede considerarse un Final Fantasy o no, yo lo veo como una apuesta clara por la innovación y los mundos abiertos. Una manera de integrar el rol japonés con un Gran Theft Auto. Es cierto que se echa en falta un poco más de arraigo en la historia, la gran libertad de la que gozas te hace prisionero en ciertos momentos. Aun así el juego da para muchísimas horas de diversión. ¿Qué más se le puede pedir a un Final Fantasy?

FOTY:

En 2016 han salido muchísimas buenas aventuras gráficas, pero me duele el alma decir que Silence no es una de ellas. Su giro a lo casual y su falta de interés por los puzles la hacen lo más prescindible del año. Sigo defendiendo que para hacer una aventura gráfica no es necesario simplificarla o eliminar los puszles sino diseñarla la bien. Eso es algo, que muy pocos han podido realizar de manera correcta y de la que no hay fórmula asegurada. ¿Quizá en la próxima ocasión?


Hasta aquí nuestros grandes ganadores y perdedores. Veremos que nos depara 2017. ¿Cuáles son los tuyos?

Arashi
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Arashi

Aparte de patear traseros de piratas como gobernadora en Mêlée, soy una fanática de los videojuegos desde que de pequeña me regalaron la Atari 2600. Adoro las aventuras gráficas y los RPG, pero no le hago ascos al resto. Otra de mis pasiones es todo lo relacionado con Japón.
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