Los seis pecados de Xbox One

Pese a mi artículo de hace unas semanas sobre lo errónea que era la idea de pasarse prematuramente a la nueva generación, y gracias a una oferta irrechazable muy por debajo de su PVP, que dudaba en ver hasta dentro de meses si no años, decidí hacerme con Xbox One como inversión de futuro, y para poder jugar a Titanfall y otros juegos, en la que para mí es la mejor plataforma de juego Online, Xbox Live. 


Xbox-One-6-pecados

1- Kinect. Tenía que ser lo primero. A Xbox One con Kinect, le sucede lo mismo que al propio Windows 8 en ordenadores con teclado y ratón. Está ahí, y funciona bien, pero no es la mejor forma para controlar ni una interfaz, ni un videojuego. Cuantas veces han saltado algunas de las acciones por voz de mi Xbox One sin yo decir nada que realmente debiera activarlas. Y cuantas veces me ha hecho perder un valioso tiempo usando la interfaz de Xbox One por usarlo con el mando (El siguiente punto), porque está más encarado a usarlo con la voz o incluso con Smartglass (Otro peñazo que mejoran parche a parche con las prisas). Kinect puede ser útil el día que invite a alguien a hacer “el bartolo” delante de la consola, pero cuando juego solo no me aporta casi nada. Era prescindible, una vez más. Quizás habría sido mucho mejor idea dejar Kinect como accesorio optativo, y meter algo como Oculus Rift incluido. Eso si habría gustado al público más hardcore gamer. Al menos, nos ha dado risas con los trolleos en Xbox Live.

2- Interfaz. Como os decía con Kinect, la interfaz no está bien diseñada. El rollo Windows 8 en Xbox 360 estaba mejor integrado al mando, pero en Xbox One han querido hacerlo más para Smartglass y Kinect, y con el mando se hace todo muy lento. Salir con el guía, elegir amigos, carga la actividad de amigos, consultas amigos… Muchos pasos, cuando en Xbox 360 el botón guía era útil, sencillo y perfecto ¿Para que cambiar algo que funciona tan bien? Se, que como Microsoft hizo con Xbox 360, la interfaz cambiará cuatro o cinco veces, tendrá un buen soporte y una evolución, pero veo muy criticable la involución que han hecho, y así dejo constancia de mi opinión. Major Nelson, toma nota.

3- Servicios. Está muy bien que añadan cosas. Lo de Twitch.tv, con la última actualización, tras ver el éxito en PS4. Es bueno, es un buen paso y las cosas útiles hay que tenerlas. No puedo decir lo mismo cuando quitan cosas que ya teníamos en Xbox 360 con excusas baratas. Mensajes con voz, uno de los servicios diferenciadores dentro de la evolución de Xbox Live. No podía enviarle un mensaje a un amigo para decirle que no me dejaba entrar en su grupo para charlar. No podía hacerlo de una forma sana. O le invitaba a un grupo para sacarle del suyo, cosa totalmente absurda, o me ponía a escribir un vetusto mensaje de texto. Lo hice a través del ordenador, porque obviamente el teclado en la consola buscando letra por letra con el mando es un incordio. Al final, el optó por llamarme por móvil. Con Xbox 360 no me había pasado nunca que ante la ineptitud del servicio tuviera que hablar por móvil con una persona para poder llegar a jugar juntos o ver el que.

El cúlmen de lo patético quitar opciones con excusas de que no se utilizan mucho. En un móvil, no tiene gracia enviar un mensaje con voz, pero en la consola tiene mucho sentido enviar mensajes por voz, porque así la persona cuando termina la partida o cuando puede pausar el juego, lo escucha, y el de texto es… ponerse al nivel de Playstation Network, un servicio que siempre ha ido por detrás en la integración del juego y comunicación Online. Skype no me interesa, no me interesa ver la cara de nadie mientras juego, me interesa poder hablar con el y poder enviarle mensajes de voz para comunicarme.

4- Potencia. Ya lo sé, es muy pronto para tratar de infravalorar el poder del hardware de Xbox One, pero la marca Xbox siempre se ha caracterizado por la potencia, desde la primera Xbox, y pasando por Xbox 360, que pese a ser más antigua que PS3 dió el cayo e incluso gracias a su facilidad de programación se llevó las mejores versiones en muchos de los juegos multiplataforma. En Xbox One se ha empezado realmente mal y parece que la tónica, pese a la facilidad de programación, sea que una consola como Playstation 4 que es 100€ más barata, también es más potente. El hecho de tener muchos juegos multiplataforma a una resolución mayor dice que la potencia de Playstation 4 está bastante por encima de Xbox One. Pienso en juegos de la generación Playstation 3 que llegaron a Wii con menor resolución pero salvando bastante los muebles, y quiero creer que no es esa la diferencia que veremos en esta generación entre Xbox One y PS4.

5- Precio. Si algo ha marcado el inicio de esta generación, es la diferencia de precio entre Xbox One y PS4. Microsoft no se puede permitir el cobrar 100€ más a sus usuarios que Sony, cuando en algunos países como el nuestro no es ni mucho menos la primera elección de los compradores. Si todo lo que eran “pros” para comprarla en Xbox 360, ahora son contras, le pones más fácil a la competencia barrerte en ventas. Está claro, el meter Kinect de fábrica ha sido uno de los causantes, y como para la mayoría es prescindible, pues es lógico pensar que el pack sin Kinect debería estar cerca, porque todavía no aporta ni tan siquiera todo lo que prometieron. Aún así, Xbox One se puede encontrar a precios bastante interesantes en OfertasJuegos.com, el pack de Xbox One con Titanfall se queda en 469,99€.

6- Incompatibilidad. No puede ser que uno tenga un volante de 400€ (El Fanatec de Forza MotorSport, sí, el oficial, y no puedo jugar a su quinta parte con el…), y unos auriculares de 100€ y pretendieran que me comprase unos nuevos por ser incompatibles. Es totalmente intolerable, y castigable. Con los volantes todavía tenemos problemas, porque no está anunciada ninguna solución, y se han pasado la pelota entre Microsoft y Fanatec, pero yo tengo un volante que está aparcado y solo lo puedo usar con mi PC. Con los auriculares, después de mil excusas de calidad y tal, han sacado un adaptador (Un plástico de 20€) para que, al menos, podamos usar esa “calidad inferior” que ya teníamos. Este es uno de los mayores motivos que tenía para no comprar esta consola, y si al final la compré, como os digo, y después de mucho repensarlo es por el inigualable precio que la pude obtener, pero Microsoft todavía me tiene que dar una solución a lo del volante y no hay nada anunciado. De momento no compraré ningún juego de coches, obviamente.

 

Como véis, solo he hablado de la consola y sus posibilidades, pues como os digo, el catálogo todavía es pobre dentro de sus primeros meses de vida, y eso históricamente les ha pasado a todas las consolas, así que es algo que no podemos evaluar en estos momentos. Por suerte, sabemos que casi todos estos pecados cometidos en Xbox One son todavía corregibles, y han de ser subsanados. Que Playstation 4 le haya tomado la delantera incluso en su país madre, EEUU, solo denota cosas mal hechas por parte de Microsoft y no haber sabido llegar a todo su público. Sony lo ha hecho mejor con algunas cosas, y peor con otras, y aunque el éxito no venga marcado por ningún detalle en concreto, seguramente el que cometa menos fallos podrá hacerse con el liderato del mercado.

Pensar que Kinect ha encarecido Xbox One y también le ha limitado su hardware, todo me hace pensar que Microsoft ha de bajarse ya los pantalones y al menos, sacar un pack rompedor de la consola, con o sin Kinect, por debajo de los 400€. Quizás con Titanfall era muy pronto, pero yo apuesto por la salida de Halo 5, aunque ese salto tan desesperado solo llegará si realmente Playstation 4 domina claramente el mercado en los pocos meses de vida de esta nueva generación.

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Museboy

Como la mayoría de vosotros, crecí jugando a videojuegos y ahora intento transmitir toda la pasión por este mundo en La Fortaleza de LeChuck. También amo la tecnología. Seguidme en Twitter y sabréis de qué hablo.
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