Tales of Monkey Island, la nostalgia sopla en contra

Así es, jugando en contra de todos los recuerdos, hoy he comenzado una partida en Tales of Monkey Island. He de decir, que hasta ahora todo era negación y desgana al pensar en este nuevo episodio de la saga. Aterrizó de muy malas maneras a España.  Nos llegó incomprensiblemente tarde, en inglés (por lo que no se comprende el retraso), solo en formato digital (otro motivo por el que no se comprende la diferencia de salida respecto a otros mercados), y caro, realmente caro ( y dividido en 5 capítulos!). Está forma de jugar con los hambrientos fans de la saga, en estos tiempos en que las aventuras gráficas no se prodigan, debía ser penalizada, por lo que me declaré en huelga de pagar un mísero euro de algo que no ha sido bien adaptado.
Todo esto me hizo pensar si valía la pena nisiquiera probarlo, pero despúes de unos meses, y gracias a sitios como La cueva de los clásicos, una comunidad de usuarios que sin ánimo de lucro, hicieron el trabajo de adaptación que le faltó a Telltale Games.
El juego nos introduce como es habitual en la saga, a través de una historia empezada, como si tomasemos el ratón al final de un capítulo donde Guybrush y Lechuck, por enésima vez, se enfrentan por Elaine Marley. Todo lo que sucede en esa lucha y las consecuencias de las “Guybrushadas”, como es habitual, marca la historia de este episodio de Monkey island.

El control se basa un poco en lo que ya vimos en ese mal episodio llamado La Fuga de Monkey island, añadiéndole el tan necesario ratón, gran acompañante de las mejores aventuras gráficas de la historia. Utilizamos el teclado para mover a Guybrush, y, digamoslo así, el ratón para dirigir su mirada. No es una mal idea, y no está mal llevada, nos hace explorar más si cabe cada rincón del escenario puesto que algunas acciones no las podrás llevar a cabo si no llevas al personaje cerca del lugar donde haces click.
Tecnica y artisticamente, el juego cumple muy bien, con gráficos muy bien definidos y siguiendo el estilo desenfadado de la saga. Los diseños sería algo muy personal, porque a mi ver a Guybrush de otra forma que no sea con sus pixeles en Monkey island 1 & 2, nunca me ha hecho mucha gracia, pero se ha de reconocer un trabajo y un esfuerzo para llevarla a las 3D y a la vez intentar contentar al mayor número de fans posible.

Concluyendo con el título, las aventuras gráficas están resurgiendo a base de remakes (supongo que ya habréis visto el esperpento artístico de las ediciones especiales digitales de Monkey island 1 y 2), y gracias a nuevas formas de jugar ( tengo el ScummVM en mi Samsung Galaxy tab y es una delicia! ), pero el sentimiento ya es otro, no se si es el juego que remezcla ideas antiguas, o somos nosotros que ya no podemos verlo de la misma manera, pero ya no tenemos tanto tiempo para estar dando vueltas horas y horas hasta encontrar la forma -muchas veces absurda- de seguir la historia y no quedarnos atascados.
En estos tiempos que la moda son los gráficos hiperrealistas, en forma de shooters, racers y demás juegos de diversión instantánea, en el que parece que las aventuras gráficas y comerse el tarro ya no se lleva, jugar con la nostalgia está siendo la manera de volver a llegar a los jugadores.

Solo le veo una idea de resurgimiento a través de los controles táctiles, que son mayoritariamente portátiles, y nos dan la opción de jugar en esos espacios de tiempo que perdemos cada día en desplazamientos en transporte público o descansos a lo largo del día, para desconectar del trabajo.

Ojalá sea así, y haya una nueva época dorada, de momento tendremos que seguir jugando nostálgicos, y por episodios.
LeChuck

LeChuck

Desde las profundidades del Caribe vigilo los mares.
LeChuck
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