Análisis Uncharted El Legado Perdido

La cuarta parte de Uncharted dejó una gran huella como hito de esta generación, y es que bajo un aspecto visual superlativo, se escondía una de las aventuras más divertidas de los últimos años. Todos esperábamos una expansión de esta aventura, Uncharted El Legado Perdido, para seguir disfrutando de las aventuras de Nathan, espera, ¿dónde está Nathan? ¡Sigue leyendo que no lo echarás de menos!

En Uncharted El Legado Perdido, por primera vez en la saga, Nathan Drake no es el protagonista, y tampoco tendremos a Sully ofreciendo sus chascarrillos, es el turno de Chloe Frazer, la cazatesoros que ya encontramos como personaje secundario en Uncharted 2 y 3, acompañada de Nadine Ross, antagonista que recordamos de las recientes aventuras de “Nate” en Uncharted 4, con la aparición estelar de algún personaje conocidos que no desvelaremos. Esta pareja de heroínas se enfrentarán en su búsqueda de el “Colmillo de Ganesh” a Asav, un rebelde con pretensiones terroristas que junto a su milicia nos pondrá en serios apuros.

Uncharted El Legado Perdido recupera una vez más la estructura clásica de la saga, eso sí, con las mejorías que trajo su último título en PS4.  Estás ante un juego principalmente de acción, que como Uncharted 4, nos deja más momentos de calma y exploración que el resto de títulos de la saga, sin dejar atrás esos momentos alocados de huida, adrenalina y espectacularidad.

Como pasaba en el juego “padre”, el juego mezcla niveles más lineales con algún área totalmente abierta, un capítulo espectacular el cual nos dará la oportunidad de explorar una gran zona de selva y riachuelos en la que conduciremos hacia varias zonas mapa en mano para resolver varios rompecabezas y así continuar con nuestra aventura. Este nivel resulta ser de lo más satisfactorio del título y recuerda una vez más a su “progenitor”, concretamente a aquel episodio de Uncharted 4 en el que, montados en una lancha, explorábamos varias islas para encontrar pistas sobre el camino a seguir.

Técnicamente estamos de nuevo ante un juego que supera todo lo visto en cualquier plataforma, el trabajo y nivel de detalle del juego se nota en cada uno de sus poros, y tal aprovechamiento del potencial de PS4 queda por encima del resto de juegos, con perdón del Uncharted 4 original y Horizon Zero Dawn, que también supieron alcanzar cotas inimaginables en la consola. Me atrevo a decir que la selva y el agua tienen en Uncharted El Legado Perdido la mejor representación que han tenido nunca en un videojuego.

También merece mención el tratamiento del color en el juego que es especialmente atractivo. Además, si tienes el placer de disfrutar de una TV con HDR, aún notarás unas mejores tonalidades y contrastes, aunque como digo, en televisiones normales sigue siendo espectacular tanto en esto como el tratamiento de la luz.

El apartado sonoro también recoge todo lo sembrado en la saga, grandes efectos especiales, explosiones, pisadas, etc, y una vez más, debemos agradecer a PlayStation España el mimo para doblar sus títulos, pues sería bastante difícil disfrutar de toda la “habladuría” de los personajes entre sí mientras estamos tanto explorando como en momentos críticos de acción. Le dan mucha salsa a los personajes y eso hace mucho apego con el jugador.

En resumen, si te gustó Uncharted 4, El Legado Perdido es más de lo mismo, más emociones, más graficazos, más acción y más aventuras, por lo que, individualmente, pero como expansión del título, es un auténtico imprescindible para tu PlayStation 4.

Uncharted el legado perdido tiene unas 12 horas de duración y ya está disponible por solo 34,90€.

Sígueme en

Museboy

Como la mayoría de vosotros, crecí jugando a videojuegos y ahora, y desde 2011, intento transcribir toda la pasión por este mundo en La Fortaleza de LeChuck. Además de este mundillo también amo el de la tecnología, seguidme en Twitter y sabréis de que hablo.
Sígueme en

Latest posts by Museboy (see all)

Share on Facebook4Tweet about this on TwitterShare on Google+0Pin on Pinterest0Email this to someone

Entradas relacionadas: