Análisis Thomas was alone

Un mundo oscuro, mínima expresión, un cubo y solamente 3 acciones para movernos, simple pero con la calidad de los más grandes. Muchos juegos indie gozan de ese peculiar intento de sacar la esencia en todo y Thomas was alone no se queda atrás, es más, podemos decir que llega al límite presentándonos un mundo totalmente simple, dejando que nos metamos de lleno en la jugabilidad y en lo bello que puede ser la música, el relato o una insignificante iluminación de escenarios planos.
Entrada del videojuego Thomas Was alone

Y es que el creador Mike Bithell ha conseguido sacar toda la esencia del tarro más pequeño para mostrarnos lo que es capaz de hacer una buena idea exprimida sin piedad. Podremos encontrar el juego en la plataforma de STEAM o comprándolo directamente en su propia web.Thomas was alone nos pone en la ¿piel? de un cubo naranja que empieza sus andaduras intentando moverse en ese mundo oscuro y sin mucho más que algunos puntos de luz.
La historia no va más allá que el simple hecho de la creación de unas inteligencias y su interacción entre ellas para avanzar fase a fase. Conforme avancemos veremos que estas piensan i opinan las unas de las otras, se sentirán atraídas y puede que hasta se enfaden. Pero mejor no entrar en detalles, es necesario poder disfrutarlo por uno mismo.
Inicio Thomas Was Alone
El transcurso, tal como he apuntado, es bastante sencillo, ya que sólo tendremos que llegar al punto marcado con nuestro protagonista. Nada del otro mundo, aunque eso si estaremos acompañados por muchos factores que lo hacen grande.
Por un lado tendremos a nuestro amado narrador (una pena que esté en inglés) que nos explicará como se siente Thomas, qué piensa, que le sucede y como actua con los personajes que encontramos. El sentir que estamos dentro de una novela hará que trabajemos nuestra imaginación y esos cubos cobrarán vida transformándose en personas como tal.

En segundo término tenemos la música que acompañará durante esos momentos en los que necesitamos resolver el puzle, no hay necesidad de correr, ni de estresarse, sólo tenemos que confiar en la amistad de este grupo de amigos y sus habilidades para salir de allí sin problema. Por lo tanto su música ambiental será ideal para este tipo de juego, su compositor es el señor David Housden.

Como tercer punto importante está el mismo escenario, un escenario en esencia minimalista pero a su vez muy dinámico, luces que nos muestran sombras al paso y botones que modificarán este mismo escenario. Estos estarán compuestos por zonas con agua a intentar evitar, plataformas móviles y lugares inalcanzables a no ser que nos ayudemos con nuestros compañeros.
Tendremos la sensación de jugar al típico juego flash de plataformas, pero el tacto con el que se ha desarrollado es lo que importa de verdad. Cada personaje tendrá sus habilidades y eso nos irá complicando cada vez más los puzles a resolver, en ocasiones necesitando habilidad para cambiar de un personaje a otro con rapidez.

Estamos ante un juego en esencia muy típico, plataformas y puzle, pero el significado que trae detrás de sí es demasiado interesante como para dejarlo escapar.
Lo recomiendo muchisimo a aquellos con ganas de retos que crecen con sus 100 niveles, su única pega es el inglés, pero eso no quita su gran trabajo artístico escondido detrás de este mundo de cubos de colores. Destaco sobretodo la gran ambientación que nos dará el mismísimo narrador mientras avancemos en la historia de nuestro protagonista Thomas.
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LeChuck

Desde las profundidades del Caribe vigilo los mares.

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