Análisis Rise & Shine

Hay juegos que desde el primer vistazo te atrapan por algún motivo: ya sea por un apartado visual interesante, por la gente que está implicada, o porque simplemente somos de naturaleza caótica y nos encaprichamos por un pequeño proyecto que, aunque no parezca destinado a ocupar portadas, nos encanta que salga adelante por el esfuerzo y el buen hacer de sus autores. Rise & Shine, tras un largo desarrollo de 3 años, a priori cuenta con todos estos elementos. Surgido del estudio independiente español con el nombre más rimbombante (a la par que chanante) de toda la industria, Super Awesome Hyper Dimensional Mega Team, Rise & Shine se plantea como un pequeño homenaje a los videojuegos, no exento de una buena dosis de mala leche.

Es curioso el caso de este pequeño estudio indie de nombre extravagante… Cómo llamarlos para abreviar su nombre… ¿Mega Team? ¿Por sus siglas…? ¿S.A.H.D.M.T.? Lo cierto es que hasta el momento de liarse la manta a la cabeza y entrar en el mercado “grande” de PC y consolas, habían demostrado manejarse con soltura en el terreno de los dispositivos móviles, con dos juegos bastante simpáticos como son Pro Zombie Soccer y Supermagical. Títulos ambos que ya ostentaban un estilo visual muy marcado de cómic occidental, que recuerda al de famosos autores como Madureira o Humberto Ramos.

Y esto precisamente es lo primero que nos llama la atención del título, el exquisito mimo y detalle que atesora artísticamente. Se nota que hay muchísimas horas de trabajo, y podemos estar perfectamente un rato parados (si es que el juego nos lo permite) admirando cada detalle del decorado, y el dibujado a mano de sus personajes. No sólo por lo recargado de los mismos, sino también por la multitud de guiños y homenajes que se hallan repartidos, algunos más obvios que otros.

Referencias: The Videogame

Enseguida queda claro con tanto bombardeo de homenajes y referencias a otros videojuegos clásicos, que Rise & Shine apuesta fuerte por una baza: La nostalgia. Para empezar, por el estilo de juego elegido: un “run & gun” 2D, al estilo Metal Slug o Contra, aunque menos frenético en el movimiento que éstos, debido a dos factores: la implementación de sistemas de coberturas, y el hecho que con el botón de esquiva no somos invulnerables, cosa que hará que nos movamos más bien poco de nuestro parapeto ante el infierno de balas que vamos a sufrir en contra, mientras intentamos menguar a disparos las filas enemigas.

Según la propia compañía, más que un “run & gun” genérico, Rise & Shine es un “think & gun”, y no es una mala definición, ya que mezcla el componente de acción puramente arcade, con muchas situaciones que resolver mediante puzzles y situaciones que requieren algo más que simplemente apretar el gatillo a lo loco. Un punto muy a favor del juego es que los puzzles no se repiten, y no resolveremos dos de la misma manera en todo el corto recorrido que nos va a llevar acabarlo. Y esto enlaza con el gran punto flaco del juego, y lo más criticado con diferencia en los foros relacionados: es pasmosamente corto.

Lo bueno si breve… es demasiado breve

Rise & Shine, en manos expertas puede recorrerse en mucho menos de 2 horas. Al jugador medio en su primera tentativa le llevará unas 3 o 4 horas a lo sumo llegar al final de la trama. Todo hay que decir, que si nos gusta la propuesta, son unas horas muy disfrutables, aunque alargadas artificialmente por dos momentos concretos con un pico de dificultad absurdo, que nos hará morir y resucitar en esos puntos unas cuantas veces, hasta que por ensayo y error, -y un poco de fortuna-, podamos seguir adelante. Sin embargo, la duración de la partida realmente es muy, muy corta, y viene agravada por la sensación que deja un desenlace muy abrupto, y un poco anticlimático. Aunque es de agradecer que el final tiene cierta capacidad de sorpresa, que al menos hace que esbocemos una sonrisa por el morro que le han echado al asunto.

Siempre es mejor dejar al público con ganas de más, aunque en este caso en Hyper Dimensional se lo han tomado demasiado al pie de la letra. Defiendo que un título tiene que durar lo que tiene que durar, y que alargarlo innecesariamente no suele traer buenos resultados, pero no puedo evitar la sensación de haber jugado el primer capítulo de una historia, y que justo cuando debería arrancar nos quedamos con cara de “¿y ya está?”.

Rise & Shine Souls

La brevedad de Rise & Shine, como decimos, es la mayor pega que le podemos poner, porque en los demás aspectos nos ha parecido encantador. Y eso a pesar que como decimos el juego es difícil como él solo. Tan difícil que de la muerte hace una mecánica jugable, como cierta saga de cuyo nombre no queremos acordarnos por ser mencionada en el 95% de análisis de juegos que se hacen hoy en día. Seguro que hasta en Euro Track Simulator alguien la nombra.

Moriremos decenas de veces durante la aventura, en parte por momentos del más puro ensayo y error, en parte porque no tendremos la habilidad suficiente para esquivar ese maldito robotito asqueroso que no hemos visto a tiempo entre la marabunta de enemigos. Ahí aparecerá en escena Shine, que es el nombre del arma legendaria que acompaña al desafortunado e involuntario héroe de la historia Rise, y que además de ser nuestra “escoba de fuego”, su poder será el de actuar como punto de “guardado” y resucitarnos antes de la batalla, si la cosa ha ido mal (que será en bastantes ocasiones).

De ahí ni más ni menos viene el juego de palabras del título, lo que ya nos invita a no tomarnos demasiado en serio el argumento, y lo cierto es que ni el propio juego lo hace. El protagonista vive en un lugar denominado Mundojuego, el arma legendaria (Shine) nos la facilita el guerrero legendario, alguien que recuerda demasiado a Link de Legend of Zelda, y que cuando nos va a explicar, moribundo, por qué si Shine puede resucitar a su portador, ahora no lo hace con él, en un flagrante cliché de serie B, va y se nos muere con la palabra en la boca. Los enemigos, trasuntos de Marcus Phoenix, son marines espaciales hipermusculados venidos del planeta NuevaGen. Y así, entre frases socarronas, y referencias variadas a los clásicos (Mario, Street Fighter, Metal Gear, y un sinfín más que merece la pena descubráis vosotros mismos), la sensación tras acabarnos el juego es la de habernos paseado por lo que ha resultado ser un gigantesco meta-chiste interno. Gamberro y simpático para unos (en este grupo me incluyo), e incómodo para los que no lo han acabado de pillar.

Conclusiones y bendiciones

En definitiva, hacen falta más juegos con la pasión que desborda Rise & Shine. Sin duda hará las delicias de la gente que busque una propuesta desenfadada, y además busque un buen reto, ya que, aunque resulta ser extremadamente breve, al menos propone la suficiente variedad de situaciones para que sea la mar de entretenido, aunque ay… Esos picos de dificultad…

Eso sí, cuesta recomendarlo a su precio total de 14´99€ en Steam o plataforma digital de Xbox, debido sobretodo a lo comentado sobre su escasa duración, y que el género no tiene por qué gustar a todo el mundo (aunque yo los he pagado encantado). Lo que sí merece la pena, si nos llama mínimamente la atención, es que le sigamos la pista, de cara a unas futuras rebajas.

Rise & Shine está disponible en Steam y Xbox One.

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Se peleó de pequeño por hacer funcionar un ZX Spectrum, lo cuál no presagiaba nada bueno a largo plazo, aunque curiosamente él lo recuerda con cariño. Ya de mayor, sufrió un terrible accidente al retirar un USB de su puerto sin esperar a qué fuera seguro quitarlo. La catástrofe asoló medio continente, aunque la radiación le concedió el superpoder mutante de escribir sobre todo lo que a él le apasiona. Entre otras cosas, por supuesto, sobre “eso de los marcianitos”.
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