Análisis Ni No Kuni 2: El Renacer de un Reino

Uno de los RPGs más esperados este año por la comunidad rolera es Ni no Kuni 2. Su primera parte dejó un buen sabor de boca cuando se lanzó hace ya un tiempo en PS3 y el anuncio en el E3 de una secuela llenó de alegría a los fans. Con un proyecto aún más ambicioso, e intentando mitigar aspectos que deslucieron el juego original, aterriza Ni no Kuni 2: El Renacer de un Reino. ¿Preparado para sentir la magia de Level 5?

Ni no Kuni tuvo una primera versión para Nintendo DS titulada Ni no Kuni: Shikkoku no Madōshi, la cual fue lanzada en diciembre de 2010 solo en Japón. Pero gracias a los fans, se tradujo con mucho esmero a nuestro idioma. En cambio, Ni no Kuni: La ira de la Bruja Blanca desembarcó por nuestros lares en 2013 para la consola PS3. El apoyo del Studio Ghibli en el desarrollo marcó la diferencia y la buena recepción propició la creación de una nueva entrega.

Ni no Kuni 2 da comienzo con la llegada accidentada al castillo de Cascabel de Roland, un presidente de un mundo semejante al nuestro. Allí se halla perplejo el reciente rey Evan, un jovencito inexperto que aún se recupera de la pérdida misteriosa de su padre. Pero no hay tiempo para presentaciones, el castillo está siendo atacado por Ratoleon y sus secuaces, quienes han iniciado una rebelión para hacerse con el control del reino. En la huida desesperada, Almina, la guardaespaldas y fiel consejera de Evan, fallece no sin antes pronunciar unas últimas palabras: “conviértete en rey y trae la felicidad de vuelta al mundo”. Con esta promesa, el joven y su nuevo compañero emprenden un viaje por todo el mundo en busca de una deidad que le permita retomar su papel de monarca y fundar así un nuevo reino de prosperidad. Sin embargo, el camino no será fácil y numerosos peligros harán temblar la débil paz del mundo.

Un rey necesita buenos aliados

Para empezar, os interesará saber que para adentrarse en Ni no Kuni 2 no es necesario jugar al primer título, ya que los hechos transcurren muchos años después. Estamos ante una historia completamente nueva con localizaciones y personajes creados para la ocasión. Aunque elementos familiares continúan ahí, como el gran mapa en el que avanzamos en vista cenital, en esta ocasión los personajes son mostrados al más puro estilo “super deformed”. En dicho mapa mundi, monstruos de diferentes niveles corretean a sus anchas mientras objetos brillantes y cofres asoman entre la espesa vegetación. Si no tenemos cuidado y nos acercamos más de la cuenta a los bichos, correrán para entrar en combate. Al iniciar una pelea, la vista cambia a tercera persona y los personajes toman de nuevo el tamaño original, al igual que en las mazmorras o lugares de historia. Los jugadores de RPGs clásicos recordarán un sistema parecido en títulos del pasado, sin embargo hay muchas características innovadoras y originales de las que Ni no Kuni 2 hace gala.

Uno de los elementos más atractivos de Ni no Kuni 2 es el modo “gestión de reino”. Después de unas cuantas horas de juego, el reino de Estivania será una realidad. Es entonces el momento de tomar el papel de monarca y administrar cómo deseamos que funcione. En nuestra mano está la construcción de edificios, la asignación de súbditos a los puesto de trabajo y la realización de investigaciones de mejora, entre muchas otras opciones. La expansión de los negocios e influencia traerá prosperidad, o dicho en otras palabras: dinero.

El dinero que genere nuestro reino solo será utilizable dentro de este, por lo tanto los “guilderes reales” será la nueva moneda que opere dentro de nuestras murallas. La situación de edificios y el número de estos es limitado, pero podremos ampliar su tamaño y contratar a las personas más idóneas para que marche de la forma más eficiente. En las edificaciones se puede comprar equipamiento, consumibles y hasta mejorar nuestras tropas, así que es importante utilizar con cabeza el dinero y no dejarnos objetos por el mundo sin recoger. Si lo hacemos bien, rápidamente se expandirá el catálogo de los tenderos y la influencia de nuestro reino. Al comienzo iremos un poco escasos de personal, pero conoceremos por el mundo individuos que nos ofrecerán tareas y, después de completarlas, podrán mudarse con nosotros. Gestionar Estivania es muy divertido y hace que Ni no Kuni 2 se transforme en un juego totalmente distinto, algo parecido a un simulador de ciudades sencillo y accesible para todo el mundo.

Es prioritario situar solo a expertos en cada edificación para sacarle el jugo

Pese a que el mundo es abierto en el mapa mundi, en los tramos dentro de misión el juego se torna muy lineal, y tan solo tenemos que tomar el pasillo correspondiente y tirar hacia delante. Las escasas bifurcaciones suelen dar a parar a un cofre que se halla en un pasadizo sin salida. No obstante, algunos de estos caminos no estarán disponibles en un primer momento por el desconocimiento de una habilidad en particular. En las ciudades, la libertad es mayor y podremos pasear por sus calles y entrar en algunos de sus comercios. Allí también tendremos a habitantes ociosos para charlar e informarnos de los hechos más destacados. Sorprende la cantidad de individuos que tiene cada ciudad, los cuales actualizan su discurso al avanzar en la historia. Como parte negativa, no se puede entrar en sus casas, una pena ya que me encanta colarme en propiedades ajenas -y saquearlo todo- pero no es ese tipo de juego y precisamente algún mensaje educativo se deja caer cuando “se toma prestado” algún objeto.

Canghái, una majestuosa ciudad que recuerda a la antigua China.

Aunque las ciudades son un punto caliente de cotilleo, ahora es posible enterarse de lo último en cualquier lugar gracias al ciberlibro, un dispositivo que nos permite acceder a una red social donde los ciudadanos suben fotos con comentarios y reciben respuestas de otros usuarios. Creo que es una herramienta que de forma divertida nos pone al corriente de las habladurías del mundo. Me recordó a Twitter, pero invadido aún más por millenials, trolls y gente con ganas de llamar la atención que no duda en arriesgar el pellejo con tal de compartir lo más rompedor.

A pesar de su linealidad, las pequeñas historias que se relatan en las localizaciones del juego y su ambientación es el motor de Ni no Kuni 2. El juego nos ofrece un mundo donde habitan humanos, felineses, ratócratas y otros animalillos bípedos que pueblan las más lejanas tierras. Constantemente tenía la sensación de que no estaba en un juego cualquiera, y el apartado audiovisual al más puro estilo Ghibli acompañado de carismáticos personajes, daban ritmo a la narrativa y me teletransportaban a una fantasía de Miyazaki. Realmente si me paro a pensar en el género, pocos juegos de rol se acercan a la magia que rebosa el título. A lo largo de mi periplo, visité guaridas de piratas, bosques misteriosos y también grandes ciudades con luces de neón y casinos, y en todos estos lugares fui testigo de pequeñas historias y tendí mi mano para hacer un poco más feliz la vida de sus habitantes. Todos estos recuerdos los guardaba como tesoros en mi mochila.

Lugares de ensueño

Pero donde más esfuerzo ha puesto Level 5 con Ni no Kuni 2 ha sido en el sistema de combate. El título original tenía unas mecánicas poco accesibles para novatos y fue un aspecto duramente criticado dada su complejidad. En Ni no Kuni 2 no han querido complicarse y se han inclinado por un sistema de combate en tiempo real donde el jugador solo tiene que preocuparse en usar el ataque fuerte, normal, saltar, esquivar y bloquear. También está disponible un ataque a distancia que depende de la barra de PM y puede combinarse entre débil y fuerte.

Cada personaje dispone de 3 ranuras para armas cuerpo a cuerpo y estas tienen una barra que se carga al golpear. Al completarse el medidor, se puede usar las habilidades únicas de cada personaje. Hay tres modos para configurar el cambio entre estas armas: automático, semiautomático o manual. Por defecto viene en semiautomático, y yo opté por no cambiarlo, así el personaje tenía equipada siempre la cargada al máximo.

Las armas cargadas nos permiten hacer uso de nuestras habilidades. Solo 3 equipables a al vez

Sin embargo, el combate es más divertido si hacemos uso de los fofis, unos duendecillos de la naturaleza que se agrupan y nos ofrecen ataques muy potentes. Un grupillo creaba un cañón y lanzaba poderosos disparos, otros me otorgaban vida y escudo. Y así nuevos bichitos irán topándose en nuestro camino y formando parte de nuestro grupo. La tita Martha sabe mucho de ellos, ella te contará más. ¡No olvides invitarla a tu reino!

El área de combate está delimitada, y a veces hará difícil la esquiva, pero no estamos obligados siempre a luchar, y de los encuentros fortuitos se puede escapar si corremos hasta el borde y se llena el indicador de huida. Esto era fundamental antaño en los RPG de encuentros aleatorios, pero también ahora que son visibles ya que el alto número de enemigos que bloquean caminos puede ser en ocasiones pesado.

Es importante destacar que en cada batalla solo pueden luchar 3 personajes, y los que estén fuera recibirán menos experiencia. Yo intentaba nivelar a todos por igual, así que en las partes que tenía que recorrer el mapa del mundo usaba los que menos me gustaban para que al menos no se quedaran rezagados. La formación se puede cambiar en cualquier momento, pero si uno cae el segundo tomará el control. Si caen todos, game over. Fuera o dentro de combate, se puede controlar a cualquier personaje del grupo, basta con situar al elegido en el primer puesto de la lista para que sea el líder. Algo así para mí es fundamental en todo RPG y evita el aburrimiento.

Los fofis serán de gran ayuda en combate

Ni no Kuni 2 no es un juego difícil. Las primeras horas simplemente parecen un tutorial y no se percibe ningún tipo de reto. Incluso se puede salir victorioso aún sin usar las habilidades correctamente. No hay nivel de dificultad, así que la única forma de aumentar la dureza en combate es guardar partida solo en los puntos de guardado, ignorar los fofis y escoger el modo manual de las armas cuerpo a cuerpo. Si te sientes optimista, puedes ir hasta la otra punta del mapa y enfrentarte a los monstruos que te sacan más nivel. También hay ocultos unos especiales que son un poco más duros. El ecualizador de daño en las opciones también inclinará la balanza.

Pero el combate no acaba aquí, y para volver el juego más estratégico se ha creado un modo de batallas campales donde vamos a liderar varios ejércitos para dominar territorios ocupados por soldados hostiles. Una banderita en el mapa nos indicará que es posible iniciar una de estas contiendas. El jugador debe controlar a Evan para mover las formaciones y decidir dónde situarlas dependiendo del triángulo de armas (si, muy a lo Fire Emblem). Las habilidades de Evan harán las cosas más fáciles, y si no podemos pedir refuerzos. Los ejércitos enemigos disponen de un líder capaz, así que no hay que dormirse en los laureles.

Estudia bien al enemigo y saldrás victorioso de las batallas campales

El Studio Ghibli no ha participado en el desarrollo de Ni No Kuni 2 pero Akihiro Hino, director y guionista del juego original y máximo responsable de Level 5, ha querido que la magia del mítico estudio esté muy presente… Y vaya si lo ha conseguido. Además de grandes aventuras que harán volar nuestra imaginación gracias al arte de Yoshiyuki Momose, la banda sonora continúa a unos niveles altísimos al contar de nuevo con Joe Hisaishi, un compositor que no necesita presentación. Simplemente escuchad:

Poco más puedo añadir, Ni no Kuni 2 es un juego que desprende simpatía en toda su esencia y estoy segura de que tanto niños como adultos se rendirán a la magia de este pedacito de película de animación hecha videojuego. Recomendado para aventureros que conservan aún su corazón de niño.

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Arashi

Aparte de patear traseros de piratas como gobernadora en Mêlée, soy una fanática de los videojuegos desde que de pequeña me regalaron la Atari 2600. Adoro las aventuras gráficas y los RPG, pero no le hago ascos al resto. Otra de mis pasiones es todo lo relacionado con Japón.
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