Análisis Dragon Quest Builders

La legendaria serie de juegos RPG Dragon Quest se reinventa en Dragon Quest Builders, una combinación en la que veremos muchos de los elementos que nos enamoran de la mítica saga japonesa con la construcción más creativa al estilo Minecraft. Analizamos la versión de Switch de esta explosiva y agradable mezcla.

He de decir que la idea de Minecraft siempre me pareció genial, y perdí muchas horas de mi vida en los principios del juego, donde solo se tenía que sobrevivir e ir desarrollando tu aventura de forma libre, imaginativa y creativa. Dragon Quest es una saga de rol muy clásica, y la típica japonesa que se aguanta sobre unos pilares que nunca cambian (porque sigue funcionando genial, claro), ¿quién podía pensar que se podían combinar tan bien ambos mundos?.

En Dragon Quest Builders comenzamos, como en todo gran RPG, señalado como un “elegido”, alguien con habilidades o poderes fuera de lo común. En este caso, somos constructores, los únicos capaces de “crear”, como si la humanidad se hubiese olvidado de reconstruir su reinado tras una larga época huyendo de la superioridad de los monstruos. Como constructor, comenzamos cerca de un pueblo destruido que utilizaremos como base para recuperar una zona habitable y esperanzadora para la humanidad. Recogeremos materiales de todo tipo, comenzando por los más sencillos como la tierra, la piedra, madera, y con ellos fabricaremos todo tipo de mobiliario y herramientas para hacer progresar nuestro asentamiento, y así llamar la atención de personajes que se quieran unir a nuestra causa.

Según vayan llegando personajes, nos enviarán a hacer misiones al estilo RPG. Del estilo “Ve y mata a ese monstruo”, “hay una persona que puede sernos útil pero tienes que ir a rescatarla”, y así poco a poco ir progresando en la aventura. También nos pedirán que construyamos nuevos tipos de salas, como una cocina, una habitación con alguna propiedad o instrumento en concreto, etc, para los que nos darán un plano como pauta a seguir, con el objetivo de ir mejorando las características y instalaciones de nuestro pueblo.

Como en toda buena aventura, cuando salgamos del pueblo notaremos la hostilidad de nuestros enemigos los monstruos, y nos defenderemos con armamento construido y equipado por nosotros mismos, así como escudos o mejoras en nuestra vestimenta. De vez en cuando, incluso, estos monstruos atacarán en oleadas nuestro asentamiento, así que los habitantes no cesarán de recomendar mejoras defensivas en los muros exteriores, como si de un “tower defense” se tratara.

Toda construcción y mejoras que hagamos sobre nuestro pueblo nos hará subir de nivel, cada objeto mobiliario que mejore la calidad de vida de nuestros habitantes, también sumará puntos de experiencia, y así iremos progresando hasta pasar de capítulo.  Sí, el juego está dividido en capítulos, y en cada uno de ellos rescataremos del apocalipsis una zona del mundo de Dragon Quest.

Cuando estemos preparados, el juego nos indicará que, en el pueblo que has mejorado y en el que has trabajado tan duro, ya son capaces de progresar y sobrevivir por sí mismos, por lo que podremos viajar, usando un portal, a un nuevo capítulo, una nueva zona que liberar del enemigo común, Draconarius, ayudando de nuevo a su reconstrucción. Por supuesto, cada isla a reconstruir será distinta y encontraremos nuevos personajes igual de carismáticas con nuevos enemigos, problemas distintos a los que enfrentarse y misiones. Tranquilo, conservarás toda la experiencia y todo lo aprendido en cuanto a planos de construcción, por lo que los primeros pasos se sucederán más rápido.

La mezcla de estilos de Dragon Quest Builders, construcción y aventura RPG, te atrapará de principio a fin. Si se le puede poner alguna pega, es pequeña, y es que duele un poquito trabajarse mucho el pueblo de un capítulo para luego “volver a comenzar desde cero” en otra zona. Nos referimos a que si no escatimas en diseñar la arquitectura de una ciudad y desatas tu lado creativo haciendo muros, túneles, habitaciones e incluso pisos que “nadie te pide”, disfrutarás muchísimo, pero, aunque puedes volver siempre que quieras, obviamente no podrás seguir la progresión del juego desde un solo pueblo o capítulo. Hemos analizado la versión de Switch, y tanto en portátil como en la TV el juego se ve y juega de vicio, una auténtica gozada recibir esta primera parte de Builders sabiendo que llegará en no demasiado tiempo la 2ª parte de esta maravillosa aventura.

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Museboy

Como la mayoría de vosotros, crecí jugando a videojuegos y ahora intento transmitir toda la pasión por este mundo en La Fortaleza de LeChuck. También amo la tecnología. Seguidme en Twitter y sabréis de qué hablo.
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