Análisis Deponia Doomsday

Yo no sé a vosotros, pero la noticia de la existencia de Deponia Doomsday hace unos días reconozco me pilló un poco a contrapié. Máxime cuando ese anuncio, en forma de misterioso teaser, revelaba una fecha de lanzamiento inmediata. Los motivos para sentirse descolocado no son pocos, aparte de lo inesperado y repentino del lanzamiento, pero todos se podrían resumir en uno: Tras la tercera entrega, Goodbye Deponia, no hacía falta añadir nada más, la historia se cerraba de manera más que rotunda. Incluso en el artículo que le dedicamos en este humilde blog, decíamos adiós con tristeza a una saga que había revitalizado el maltratado género de las aventuras gráficas de corte clásico. “Goodbye” lo decía todo, o eso pensábamos. Pero la gente de Daedalic Entertainment ha decidido volver a darse una vuelta por el mundo-chatarra de Rufus y compañía, e incluso quieren permitirse reinterpretar todo lo ocurrido… ¿Y quienes somos nosotros para negarles el gusto, si nunca quisimos abandonar Deponia?

Deponia Doomsday

Atrapado en el tiempo en Deponia Doomsday

“Basura, basura… y más basura”. Si os suena esta frase, tenéis un aprobado en kuvaqiano, ya que es la primera frase que escuchamos en boca de Rufus en el primer Deponia, y con la que hace un guiño la elysia Goal en el inicio de la tercera entrega. Vamos a dar por hecho que habéis jugado a las entregas anteriores, las cuales tenéis referenciadas aquí, y más vale que sea así, porque el juego nada más empezar nos va a largar toda la historia de lo acontecido hasta ahora con un discurso en off bastante emotivo de la propia Goal. Este es un aviso para navegantes, por si no habéis jugado a los anteriores y queréis -y deberíais, si os gustan este tipo de juegos- hacerlo.

En este artículo no habrá spoilers sobre la trama, pero el cierre de la trilogía original lo cierto es que no fue del agrado de todo el mundo. De hecho, el final fue bastante criticado por buena parte de los jugadores, aunque no seré yo el que lo discuta, ya que soy parte del sector que encontró el final bastante meritorio y hasta memorable, pero ya sabemos que cuando un final no es el “esperado” suele levantar ampollas. De todas maneras, la mera existencia de este juego me hace pensar en éste como una manera de contentar a esos fans que pedían cabezas tras el final del anterior Deponia, ya que el propio argumento de Deponia Doomsday parece un poco improvisado sobre la marcha. Eso sí, esperad referencias dentro del propio juego respecto a las quejas del anterior final, y también alguna que otra puya dirigida a ese sector de jugadores…

Deponia Doomsday

¿Y cómo se puede continuar con la historia tras el cierre de la trilogía original? Pues lo cierto es que no lo hace (o eso parece en sus primeras horas), si no que reinterpreta los acontecimientos de la historia. En realidad volvemos a encarnar a Rufus gracias a un Deus ex machina, literal, de hecho. Pero a un Rufus anterior al primer Deponia. Un Rufus tan idiota como siempre, empeñado en idear planes absurdos y casi suicidas con tal de llegar al Elysium, y que, oh sorpresa, aún está emparejado con la bruta de Toni.

What if…?

Este es uno de los puntos más graciosos que tiene Deponia Doomsday para los seguidores de la franquicia: es puro fanservice. Rellena huecos, da más información de lo acontecido, y recupera antiguos personajes olvidados, como el retaco Wenzel, Lonzo, la ambigua Lotti (o ¿¿Lotto??), y muchos más que iremos redescubriendo. Así pues, el juego nos pretende dar la oportunidad de cambiar todo lo que ha ido ocurriendo durante los tres juegos anteriores, más un suceso clave que ocurre al principio del propio Doomsday, que no sabemos si ha ocurrido, es algún tipo de visión, y que es bastante alarmista. Y si no, por lo menos nos da una excusa perfecta para volver a hacer maldades con Rufus. Y si Rufus ya es mortalmente peligroso de por sí para los que lo rodean, imaginaos con la posibilidad de alterar el continuo espacio-tiempo.

Según la propia compañía alemana, y a pesar de lo que parezca indicar la abrupta irrupción de Deponia Doomsday, éste es el juego de la saga en el que más recursos han dedicado. En cifras, hay 80 personajes nuevos (más los que hemos comentado que iremos reencontrando), y 100 nuevas localizaciones, siendo éste el episodio “final” (según las propias palabras de Jan Müller-Michaelis, director creativo de Daedalic), y por tanto donde han echado el resto. Lo cierto es que el juego es el más largo hasta la fecha, durando 20 horas aproximadamente, siempre y cuando no nos atasquemos dando vueltas debido a la dificultad de sus puzzles, que siguen el patrón habitual. Es decir, Rufus siempre utiliza a los demás para sacar un beneficio propio, dejando siempre en (muy) mala situación a los incautos que cometen el error de estar cerca. El juego es totalmente continuista en ese sentido del humor; negro como los sobacos de un grillo, motivo que suele dividir a Deponia entre adoradores y detractores. A lo largo de la saga se han abordado chistes y situaciones políticamente muy incorrectas, y como es previsible, Doomsday no abandona ese tono.

Deponia Doomsday

Metal Deponia

En el apartado de las voces, éstas son geniales como de costumbre en las versiones alemanas e inglesa, con sorpresa incluida en la versión de la lengua de Shakespeare, con la inclusión en la secuencia introductoria de la voz de David Hayter, más conocido por ser el Snake de siempre en la saga Metal Gear Solid (al menos hasta MGS V). De hecho, ni cambia el registro, aunque dada la ambientación de dicha secuencia casa bastante con el trabajo de voz. Por desgracia, no creo que llegue a realizarse un trabajo de doblaje en castellano como sí lo hubo para las dos primeras entregas, aunque el juego según la información oficial vendrá subtitulado en español.

Técnicamente, Deponia Doomsday ha evolucionado más bien poco. No es donde más se le exige a una aventura clásica de este tipo, pero siempre nos habíamos quejado de la tosquedad de las animaciones, algo que conforme han pasado las entregas se ha ido puliendo hasta llegar a Doomsday, donde se ven las mejores animaciones de la saga. Aunque tampoco quiere decir mucho. Sin embargo, hay que valorar el trabajo de los escenarios y el dibujado a mano de los personajes. La saga Deponia le debe mucho a esta ambientación sucia y decadente. Los focos principales donde se apoya la serie, -su anti-héroe arrogante, el triángulo amoroso con Goal, el humor irreverente-, no serían lo mismo fuera de este universo Steampunk.

Deponia Doomsday

El juego sigue adoptando, como no puede ser de otra manera, la mecánica point & click para interactuar con objetos y personajes. Sin embargo, han sufrido un pequeño ataque de Telltalitis, y en esta entrega han añadido algunas secuencias interactivas con quick time events. Aunque por suerte nuestra vida o nuestro avance nunca van a depender de fallarlas.

Conclusiones: ¿Adiós?

Reza el dicho: “El que se va sin que lo echen, vuelve sin que lo llamen”. Y la saga Deponia ha decidido volver de sopetón, sin que se esperara noticias de ella. Hay que decir que la que no ha vuelto es la prensa-tutorial, para ayudarnos durante nuestros primeros pasos en la aventura como en las anteriores entregas. Pero habrá que disculparla, probablemente ni ella estaba al corriente de este lanzamiento.

Los que sí van a estar al corriente de Deponia Doomsday, por primera vez, son los usuarios de Xbox One y PlayStation 4, ya que han confirmado que a finales de año Rufus asomará por allí la nariz. Lo cual probablemente traiga miseria, destrucción, y un gran apocalipsis en forma de tres luces rojas para las pobres consolas. Para los que no quieran esperar tanto, Doomsday ha salido a la venta el día 1 de marzo en PC, concretamente en Steam. Y además, Avance Discos, prepara una edición física especial para final de mes, que incluye la B.S.O. y un póster conmemorativo de toda la saga, además de todo el contenido extra que incluye la edición digital.

Con Deponia Doomsday nos hemos encontrado un juego que nos ofrece más de lo visto anteriormente, pero más grande, más largo, más revuelto, y con más ornitorrincos. El propio trovador de las canciones de entre actos (este ídolo de masas sí que vuelve), ya nos asegura desde el principio que dar estos poderes temporales a Rufus no puede traer un buen desenlace, pero en vuestras manos está el averiguar que sucede al final de la aventura. Si os gustaron los anteriores Deponia no lo dudéis, éste no os defraudará. Y si no conocéis la saga y os gustan las aventuras gráficas, dadle una oportunidad desde el principio: merece la pena. ¿Adiós Deponia? He aprendido la lección… Hasta la próxima, ojalá pronto.

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Heko

Se peleó de pequeño por hacer funcionar un ZX Spectrum, lo cuál no presagiaba nada bueno a largo plazo, aunque curiosamente él lo recuerda con cariño. Ya de mayor, sufrió un terrible accidente al retirar un USB de su puerto sin esperar a qué fuera seguro quitarlo. La catástrofe asoló medio continente, aunque la radiación le concedió el superpoder mutante de escribir sobre todo lo que a él le apasiona. Entre otras cosas, por supuesto, sobre “eso de los marcianitos”.
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